El ex participante de Gran Hermano Thiago Medina (23) fue imputado formalmente por el delito de "abuso sexual con acceso carnal" tras la denuncia realizada por una de sus primas. La presunta agresión, según indicó en la presentación, ocurrió cuando ella tenía 12 años y él, 17. Se espera que en las próximas semanas se realicen pericias psicológicas a las partes, a casi siete años del hecho. La joven no solicitó medidas cautelares hasta el momento.
Tras la acusación radicada en el Centro de la Mujer y la Familia de Virrey del Pino, con intervención de la Secretaría de la Mujer de La Matanza, el ex participante del reality se presentó ante la Fiscalía del Fuero de la Responsabilidad Juvenil N°. 2 del Departamento Judicial de La Matanza y allí quedó formalmente imputado por el Juez de Garantías, Gustavo Indovino. Por su parte, la causa está a cargo del fiscal Juan Pablo Volpicina.
Según la denuncia a la que accedió el medio Infobae, la denunciante se encontraba acostada en su habitación cuando Medina ingresó, se acostó a su lado y realizó tocamientos en sus partes íntimas. "Si lo contás se va a armar un gran lío", le habría advertido antes de abandonar el cuarto de una vivienda de Virrey del Pino. En la acusación, que se dio a conocer el 31 de julio pasado, sostuvo que "no mantenían contacto frecuente" a pesar de vivir a pocas cuadras de diferencia.
El relato de la víctima: qué dijo Iara
La joven de 19 años relató lo sucedido en una entrevista televisiva y recordó cómo fue el presunto abuso que años más tarde logró denunciar ante la Justicia. "Yo estaba acostada en mi pieza cuando Thiago estaba con mi hermano, estaban jugando a jueguitos y se mete a mi cama... Ahí me empieza a tocar. No lo conté porque me dijo que se iba a armar mucho quilombo en la familia", contó. Y continuó: "Me callé un montón de tiempo, hasta los 15, cuando por primera vez lo pude contar porque me estaba comiendo la cabeza".
Iara aseguró que primero se lo contó a su familia y luego a la de Thiago. "Él la llama a mi mamá a su pieza, mi mamá es su madrina, y le pidió perdón. Le dijo, llorando, que no quería hacer eso. Ella le dijo que no lo podía perdonar pero que no iba a hacer nada... No queríamos que lo sepa todo el barrio", recordó en el programa LAM por América TV. En un principio, la habrían apoyado pero tiempo después, Camilia -hermana del acusado- comenzó a acusarla de mentirosa.
"No sé que va a pasar, no sé si va a ir preso o qué. Quería que sepan el tipo de persona que es porque él tiene dos nenas. Yo no les tengo miedo a ellos (NdR: a la familia de Thiago), nadie sabe lo que yo pasé. Hice la denuncia formalmente porque ya estaba preparada para hacerlo", añadió entre lágrimas.
La denunciante señaló que la vida le cambió por completo tras el abuso y que ese ataque fue su primera experiencia sexual. "No sé en qué va a quedar pero es para que la gente sepa la clase de persona que es y lo que me hizo. Como dije, él tiene dos nenas... Más que nada para que cuiden a sus hijas, porque yo también tengo una nena de tres", sentenció.
Qué dijo Thiago Medina en su descargo
Tiempo atrás, el mediático de 23 años utilizó sus redes sociales para negar la acusación y los hechos denunciados. "Niego de manera categórica los hechos que se me atribuyen. El tema ya se encuentra en manos de mi abogado y me he puesto a total disposición de la Justicia para que la verdad salga a la luz", escribió.
"Por respeto a la investigación y a las personas involucradas, no voy a realizar más declaraciones por el momento", cerró el escueto mensaje. De todas maneras, apuntó que esta denuncia era un intento de "ensuciar su imagen".
“Esta piba es la tercera o cuarta vez que me jode con eso (…). Sé que no hice nada, me parece una falta de respeto que quieran ensuciar a la gente así”, expresó Thiago a una periodista de LAM, buscando desacreditar los dichos de su prima. "Si yo lo jodí en algún momento, que lo muestre", le contestó Iara recientemente.
Por el tiempo transcurrido desde el presunto ataque, la investigación se centrará en diversos testimonios del círculo familiar de ambos, el propio relato de la víctima y los resultados de las evaluaciones psicológicas sobre ambas partes. Lógicamente, la imposibilidad de realizar pericias físicas directas complican más el caso.
