La Policía de la Ciudad detuvo a un enfermero de 50 años en el barrio porteño de Caballito, acusado de haber violado a una paciente de 86 años que se encontraba internada en el Sanatorio Méndez. El ataque, que genera una profunda indignación social, fue detectado gracias a las cámaras de seguridad del establecimiento, las cuales registraron el momento en que el trabajador de la salud ingresó a la sala de internación del quinto piso para someter a la mujer.
Tras un llamado de urgencia al 911 que alertaba sobre la situación, efectivos de la Comisaría Vecinal 6A se trasladaron el lunes por la noche hasta el centro asistencial ubicado en la calle Avellaneda al 500, entre Hidalgo y avenida Acoyte.
Al llegar, los agentes mantuvieron una entrevista con una supervisora del sanatorio, quien relató lo sucedido y aportó las pruebas visuales que resultaron determinantes para proceder con la captura inmediata del sospechoso en la sala de enfermería, quedando a disposición de la Justicia.
Según trascendió, el acusado formaba parte del personal de enfermería de la institución desde enero de este año, mientras que la víctima había ingresado pocos días antes debido a complicaciones respiratorias. A su vez, Infobae asegura que el acusado identificado como W.J.P., con domicilio en Mataderos, era empleado de la Obra Social de la Ciudad de Buenos Aires (OBSBA).
A su vez, el hombre cuenta con amplia trayectoria en el ámbito sanitario: Centro Médico Integral Buenos Aires, Clínica Los Cedros de Tapiales, el Centro Médico San Jerónimo y el Instituto Geriátrico Gavilán, entre otros.
La desidia estatal y la desprotección de los más vulnerables
La falta de protocolos rigurosos de contratación y la precarización laboral en el ámbito de la salud parecen ser el caldo de cultivo para que personas de este tipo ocupen puestos críticos sin la debida supervisión. Mientras el Gobierno nacional insiste con una narrativa de recorte de gastos que afecta principalmente a las áreas de cuidado, casos como el del Méndez exponen el costado más oscuro de la ausencia del Estado.
Tras el arresto, el enfermero fue trasladado a la dependencia policial y quedó a disposición de la justicia. En la causa interviene el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N.°11, bajo la dirección de la jueza Paula Pettazi y la Secretaría 133 de Maiana Turner. Los investigadores se encuentran peritando el material fílmico y recolectando testimonios para determinar si existieron situaciones similares en los meses previos.
Por el momento, la institución no ha emitido un comunicado oficial detallando cómo fallaron los controles internos que permitieron que una paciente fuera atacada en su propia cama de internación.
