La mora se dispara y casi 7 millones de argentinos quedaron fuera del crédito bancario

Un estudio privado advirtió que el crecimiento de las deudas impagas dejó a más de una cuarta parte de los tomadores de préstamos sin posibilidad de acceder a nuevo financiamiento.

01 de julio, 2026 | 11.41

El deterioro en la capacidad de pago de las familias argentinas sigue profundizándose y ya tiene un fuerte impacto sobre el acceso al financiamiento. El aumento de las deudas impagas por préstamos personales y tarjetas de crédito dejó a cerca de 6,8 millones de personas fuera del sistema crediticio formal, una situación que limita la posibilidad de obtener nuevos créditos en los bancos.

Un informe elaborado por la consultora 1816, a partir de los microdatos de la Central de Deudores del Banco Central (Cendeu), reveló que la morosidad volvió a incrementarse durante mayo, consolidando una tendencia que ya lleva 19 meses consecutivos de crecimiento.

De acuerdo con el estudio, se considera moroso a quien acumula más de 90 días de atraso en el pago de sus obligaciones. En el segmento de las familias, la tasa de irregularidad pasó del 12,1% en abril al 12,7% en mayo. Entre las empresas, el indicador también mostró un deterioro, al avanzar del 3,3% al 3,5%.

Aunque el Banco Central (BCRA) difundirá las estadísticas oficiales recién a fines de julio, el relevamiento privado anticipa una continuidad del deterioro observado durante el último año y medio. La comparación resulta contundente: en octubre de 2024 la mora de los hogares se ubicaba en apenas el 2,5%, por lo que el nivel actual representa un aumento de más de cinco veces.

Según la misma consultora, se trata de un fenómeno sin antecedentes desde la crisis posterior a la salida de la convertibilidad.

Todos los bancos tienen problemas de morosidad

El problema ya no aparece concentrado en casos aislados. Entre las 30 entidades financieras más importantes del país, 26 registraron un incremento de la morosidad en sus carteras de préstamos, reflejando que el deterioro atraviesa prácticamente a todo el sistema.

El informe también analizó el comportamiento de los créditos otorgados por entidades no bancarias, como billeteras virtuales, fintech y cadenas comerciales que financian compras de consumo. En este segmento, donde las condiciones de acceso suelen ser más flexibles pero las tasas de interés considerablemente más elevadas, la situación es aún más delicada.

Durante mayo, el 32,2% de esos préstamos presentaba atrasos superiores a los 90 días. Apenas un año y medio atrás, ese porcentaje se ubicaba por debajo del 10%. Si bien estas entidades representan cerca del 17% del financiamiento total al consumo, el fuerte deterioro refleja el creciente nivel de estrés financiero de los hogares.

Otro aspecto que destacó la investigación es la distribución de la deuda según la edad de los deudores. Las personas de entre 26 y 35 años constituyen el grupo con mayor proporción de individuos que mantienen obligaciones impagas: cuatro de cada diez registran algún atraso en bancos o entidades financieras. En conjunto, concentran el 31,5% del total de la deuda del sistema.

En cambio, el mayor peso de los saldos impagos recae sobre los jóvenes de entre 18 y 25 años, quienes reúnen el 42,8% del monto adeudado, evidenciando las dificultades que enfrenta ese segmento para sostener el pago de sus compromisos financieros.

Uno de los datos más preocupantes del informe es la cantidad de personas que quedaron excluidas del mercado formal de crédito. La consultora estimó que el 27% de quienes mantienen algún tipo de financiamiento ya no califican como sujetos de crédito debido a su nivel de mora.