Un equipo de científicos del CONICET en La Plata realizó un exhaustivo relevamiento en el tramo de agua dulce del Río de la Plata y logró identificar 49 especies de peces. El estudio determinó que variables físicas como la profundidad, la transparencia y la temperatura explican mejor la composición de estas comunidades que la proximidad a descargas cloacales, una conclusión que abre nuevas perspectivas para monitorear los efectos del cambio climático y la presión humana sobre el estuario.
Durante un año, el grupo de investigadores registró un total de 17.952 ejemplares, clasificando las especies en dominantes, frecuentes, ocasionales y raras. De estas, diez resultaron dominantes, mientras que otras cuatro fueron frecuentes, dos ocasionales y 33 consideradas raras, según detalla el estudio publicado en la revista Environmental Biology of Fishes.
35 kilómetros de relevamiento y miles de muestras en el agua
El trabajo científico se llevó a cabo en seis sitios distribuidos a lo largo de unos 35 kilómetros paralelos a la costa, desde Boca Cerrada en Ensenada hasta playa Bagliardi en Berisso. En cada punto, se tomaron muestras con una red de arrastre desde embarcaciones a profundidades de 1,5 y 3 metros, cubriendo las cuatro estaciones del año para captar la variabilidad climática y ambiental.
Tomás Maiztegui, investigador del CONICET en el Instituto de Limnología de La Plata (ILPLA) y uno de los autores, destacó que “el valor principal de este tipo de estudios está en la información básica que generan sobre el funcionamiento del sistema”. Subrayó la importancia de contar con datos previos para evitar conclusiones erróneas sobre el impacto del cambio climático en estos ecosistemas.
Los resultados mostraron que la profundidad del agua fue el factor ambiental más determinante en la estructura de la comunidad de peces, seguida por la transparencia y la temperatura. Por el contrario, la cercanía a vertidos cloacales y residuales tuvo un papel mucho más secundario, desafiando expectativas previas.
Ariel Paracampo, también investigador del CONICET en el ILPLA, resaltó que el estudio permitió “identificar todas las especies presentes en esos espacios y caracterizar sus vínculos con el ambiente considerando múltiples variables de forma integrada”.
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Por su parte, Darío Colautti, director del ILPLA, explicó que el equipo esperaba que las descargas cloacales tuvieran una influencia más marcada debido a condiciones como la falta de oxígeno y el exceso de materia orgánica. Sin embargo, aclaró que “no se vio que tuviera un efecto puntual” en la configuración de los grupos de peces.
Cuáles son los peces más abundantes del Río de la Plata
Entre las especies dominantes se destacaron Parapimelodus valenciennis y Ramnogaster melanostoma, conocidas como porteño y mandufia respectivamente, junto con Pimelodus maculatus (bagre amarillo) y Auchenipterus osteomystax (buzo), que forman parte fundamental del ecosistema.
Las diferencias observadas entre estaciones también podrían relacionarse con aspectos biológicos como grupos funcionales, ciclos migratorios y tamaño corporal, según el artículo científico, lo que añade complejidad al análisis del ecosistema.
El monitoreo, realizado en cuatro estaciones y dos profundidades, fue pensado para describir la variación natural de un sistema tan extenso y dinámico como el Río de la Plata y así poder detectar cambios a lo largo del tiempo. Andrés Jaureguizar, investigador de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires, señaló que “determinar esta jerarquía de especies en relación a una cierta temporalidad y condiciones ambientales, pero a la vez también a aspectos de su biología como si es época de reproducción o migración, nos brinda una base valiosísima para entender las causas de los cambios que puedan ocurrir”.
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El estudio responde a la pregunta central sobre qué condiciona hoy la estructura de la comunidad de peces en el sector dulce del Río de la Plata, concluyendo que las variables físicas dominan por sobre la influencia directa de efluentes, un hallazgo que invita a replantear algunas ideas sobre la contaminación y su impacto.
La clave metodológica para obtener datos precisos
Para lograr un monitoreo estandarizado, el equipo utilizó el ranio, una técnica que permite realizar capturas in situ en intervalos cortos y sobre áreas amplias, evitando las limitaciones de registros discontinuos o métodos variados que dificultan comparaciones sólidas entre campañas.
Paracampo definió al Río de la Plata como un ambiente muy dinámico, con mareas y vientos variables y una fuerte influencia urbana que abarca desde la pesca artesanal y deportiva hasta el vertido directo e indirecto de residuos. El artículo publicado destaca que esta base de datos será clave para evaluar cómo el cambio climático podría afectar a los peces neotropicales templados en el futuro.
