Un equipo del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático del Gobierno de Santa Fe liberó en su hábitat natural al aguará guazú (Chrysocyon brachyurus) que había sido rescatado días atrás en un inmueble abandonado de Puerto General San Martín. El ejemplar había sido hallado en una zona urbana de la localidad, donde se activó el protocolo provincial para el rescate de fauna silvestre.
Personal de la Policía Ecológica, junto con efectivos policiales y agentes de la Municipalidad, logró capturarlo mediante maniobras no invasivas y trasladarlo inicialmente a la Sede Ribera, el espacio de tránsito de fauna silvestre que el Ministerio posee en Rosario.
Posteriormente fue derivado al Centro de Rescate, Investigación e Interpretación de la Fauna (Criif) "La Esmeralda", en la ciudad de Santa Fe, donde permaneció bajo observación mientras se realizaban los estudios clínicos y sanitarios correspondientes.
Tras completar el protocolo de evaluación y rehabilitación en el Centro La Esmeralda, el ejemplar fue reintroducido esta semana en la Reserva Natural El Fisco, en el departamento San Cristóbal. La liberación se realizó una vez que el equipo de veterinarios y técnicos del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático confirmó que el animal se encontraba en óptimas condiciones anatómicas y sanitarias para regresar a la vida silvestre.
Este proceso de rehabilitación es fundamental para garantizar que el animal pueda valerse por sí mismo en su entorno natural y no dependa de la asistencia humana para sobrevivir.
El aguará guazú, una especie protegida como Monumento Natural Provincial
El aguará guazú está declarado Monumento Natural Provincial por la Ley N.º 12.182, la máxima categoría de protección para la fauna silvestre en Santa Fe. Su conservación es prioritaria debido a la pérdida de hábitat, los atropellamientos en rutas y la persecución que todavía sufre por desconocimiento. Esta especie, que es el cánido más grande de Sudamérica, cumple un rol fundamental en el equilibrio de los ecosistemas donde habita, y su presencia en la provincia es un indicador de la salud ambiental de la región.
El ministro de Ambiente y Cambio Climático, Enrique Estévez, destacó la importancia de este tipo de intervenciones: "Cada rescate es una oportunidad. Pero el objetivo por el que trabajamos siempre será el mismo: que nuestra fauna vuelva a donde pertenece". Estas palabras reflejan el compromiso del gobierno provincial con la conservación de la biodiversidad y la protección de las especies nativas que, como el aguará guazú, se encuentran amenazadas por la acción humana.
Recomendaciones ante el avistamiento de fauna silvestre
Desde el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático recordaron que, ante el avistamiento de un aguará guazú en zonas urbanas o periurbanas, no se debe intentar capturarlo, alimentarlo ni acorralarlo. Se trata de un animal esquivo que no representa un peligro para las personas y que puede sufrir graves cuadros de estrés si es hostigado.
Las autoridades solicitaron que, ante cualquier situación similar, la ciudadanía dé aviso al 911 o se comunique con Ambiente y Cambio Climático para garantizar una intervención segura que proteja tanto al ejemplar como a la comunidad.
La liberación del aguará guazú en la Reserva Natural El Fisco es un ejemplo de cómo la articulación entre el Estado, las fuerzas de seguridad y la comunidad puede lograr resultados positivos en la conservación de la fauna silvestre.
