La coctelería dejó de ser un complemento para convertirse en protagonista, y la Semana del Bartender en Buenos Aires es la excusa perfecta para comprobarlo. Con una escena cada vez más profesional y creativa, la Ciudad se llena de propuestas donde los tragos de autor, las técnicas innovadoras y la experiencia detrás de la barra marcan el pulso de la noche.
El puntapié simbólico lo dio el Día del Bartender, celebrado cada 15 de abril, con un gran encuentro organizado por Fratelli Branca en Palermo. Más de 350 profesionales de todo el país se reunieron en una barra central para compartir creaciones, tendencias y saberes. Entre referentes consagrados y nuevas generaciones, nombres como Mona Gallosi y Sebastián Atienza reflejaron el presente de un oficio que hoy pisa fuerte en la gastronomía.
Ese crecimiento no es casual. En Buenos Aires, el sector gastronómico representa cerca del 8% del empleo y la coctelería ganó peso propio, con bartenders que ya no solo ejecutan recetas sino que crean, investigan y construyen identidad en cada vaso. La presencia de bares locales en rankings internacionales como The World’s 50 Best Bars confirma que la escena argentina está en un momento de proyección global.
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Tres barras para celebrar este fin de semana
Para quienes quieran sumarse a la movida, hay tres paradas clave donde la coctelería de autor se luce:
Tres Monos
Uno de los bares argentinos que logró meterse en la elite mundial. Con una propuesta descontracturada pero técnica, sus tragos combinan sabores inesperados y una fuerte impronta creativa. Ideal para quienes buscan una experiencia distinta sin solemnidad.
Florería Atlántico
Escondido detrás de una florería, este bar es un clásico moderno. Su carta recorre la identidad inmigrante argentina con cócteles que reinterpretan historias y tradiciones. Un imperdible para locales y turistas.
Verne Club
Inspirado en el universo de Julio Verne, ofrece una experiencia inmersiva donde cada trago tiene una narrativa propia. La precisión técnica y el detalle hacen que cada visita sea única.
El auge de la coctelería también impulsó la formación profesional. Iniciativas como Accademia Branca, con miles de inscriptos en el último año, muestran que cada vez más personas ven en la barra una salida laboral concreta. La combinación de creatividad, técnica y comunidad convirtió al bartender en un rol central dentro de la industria.
