El pueblito cordobés que combina historia, naturaleza y un ritmo pausado

Rodeada de sierras, arroyos y espejos de agua, la localidad propone un contacto directo con la naturaleza para encarar días de pausas a la cotidianeidad. 

30 de abril, 2026 | 17.15

A pocos kilómetros de la capital cordobesa, La Calera aparece como una escapada que combina historia, naturaleza y un ritmo más pausado. Considerada una de las primeras villas veraniegas de la provincia mediterránea, este destino de las Sierras Chicas conserva una identidad marcada por su pasado productivo, lo que la convierte en un lugar ideal para desconectar.

De perfil atravesado por su origen, donde la explotación de piedra caliza que dio nombre a la localidad y fue clave en el crecimiento de Córdoba, aún hoy, las antiguas canteras, los hornos de cal y las casonas de fines del siglo XIX dialogan con el paisaje, ofreciendo un recorrido donde lo natural y la rememoranza se entrelazan. Este pasado también se refleja en sitios emblemáticos como la Capilla Vieja (levantada por los jesuitas en el siglo XVIII) y el Molino Doble, construcciones que funcionan como huellas vivas de una época fundacional.

¿Por qué visitar La Calera?

Además de su historia enclavada en sus estructuras, La Calera también gana fama por su entorno. Rodeada de sierras, arroyos y espejos de agua, la localidad propone un contacto directo con la naturaleza. Entre sus puntos más atractivos se encuentra la Laguna Azul, una antigua cantera transformada en un espejo de aguas intensas que invita tanto al descanso como a actividades acuáticas. A esto se suman balnearios, ríos y espacios como el Dique Mal Paso o El Diquecito, ideales para pasar el día al aire libre o practicar deportes.

La cercanía con la ciudad de Córdoba es otro de sus grandes atractivos. Esta accesibilidad permite que funcione como una escapada espontánea, ya sea para una jornada o un fin de semana. Incluso el viaje puede convertirse en parte de la experiencia, con opciones como el tradicional Tren de las Sierras, que conecta distintos puntos del corredor serrano.

A diferencia de otros destinos más masivos, La Calera conserva cierta tranquilidad que la vuelve especialmente atractiva para quienes buscan bajar el ritmo. Sus calles, su costanera y sus espacios naturales invitan a caminar sin apuro, mientras que su oferta gastronómica y de alojamientos acompaña sin perder el carácter local.

¿Cómo llegar a La Calera desde Córdoba capital?

Para llegar a La Calerta desde Córdoba capital, la opción más directa es tomar la Avenida Colón hacia el oeste, que luego se transforma en la Ruta Provincial E-55. El recorrido, de aproximadamente 18 kilómetros, bordea el río Suquía y ofrece paisajes serranos. También existen líneas de transporte público que conectan ambos puntos con frecuencia diaria.