Descubren al escorpión gigante que reinó hace 415 millones de años

Después de más de 150 años en el olvido, un fósil revela al Praearcturus gigas, el escorpión más grande conocido.

17 de junio, 2026 | 20.57

Durante más de siglo y medio, un fósil guardado en un museo desconcertó a los científicos hasta que nuevas tecnologías permitieron desentrañar su verdadera identidad. Se trata del Praearcturus gigas, reconocido ahora como el escorpión más grande que haya existido, según un estudio reciente de la Universidad de Mánchester y el Museo de Historia Natural de Londres.

Este antiguo escorpión medía un metro de largo y tenía pinzas de más de 16 centímetros, dimensiones que lo convierten en un verdadero gigante entre los artrópodos. Sin embargo, al principio no se sabía que era un escorpión: cuando Henry Woodward examinó sus restos en 1871, pensó que se trataba de un crustáceo gigante, similar a una cochinilla marina. Por mucho tiempo, el Praearcturus quedó en un limbo taxonómico, y recién en los años 80 se sospechó que podía ser un escorpión, aunque sin pruebas definitivas por la falta de partes clave como la cola.

El avance decisivo llegó tras el estudio de un escorpión fósil canadiense del Devónico llamado Eramoscorpius, que mostró una estructura anatómica clave: un esternón triangular con un surco central. Según el Dr. Richard Howard, autor principal del nuevo trabajo, “El Praearcturus es de una edad similar y también presenta esa estructura. Eso demuestra sin lugar a dudas que debe ser un escorpión.” Para confirmar esto, el equipo utilizó tomografías computarizadas, cámara lúcida y comparaciones con otros fósiles del Devónico británico, logrando la evidencia más sólida hasta ahora.

Lo que realmente sorprende no es solo su tamaño, sino el momento en que vivió: hace unos 415 millones de años, cuando la vida terrestre era aún muy primitiva. No existían bosques ni ecosistemas complejos, y el oxígeno atmosférico era insuficiente para permitir el gigantismo que luego veríamos en insectos y otros artrópodos. En ese contexto, ¿cómo pudo un escorpión alcanzar semejante tamaño?

Los investigadores sugieren una respuesta sencilla pero impactante: no había competencia ni grandes depredadores que se lo impidieran. "Esto sugiere que esta especie pudo crecer tanto porque no había otros grandes depredadores", afirmó Howard. Así, el Praearcturus pudo ocupar una posición dominante en su ambiente, algo casi impensable en ecosistemas posteriores más complejos y competitivos.

Otra incógnita es cómo se alimentaba este gigante en un entorno terrestre tan incipiente. Algunas evidencias apuntan a que parte de su vida transcurría en el agua. Fósiles encontrados en Gales revelan que tenía estructuras similares a aletas en el abdomen llamadas epimeras, parecidas a las de langostas y cangrejos. Según Howard, “estos animales probablemente pasaban parte de su vida cazando en el agua”, dado que no existían ecosistemas terrestres complejos que pudieran sostenerlo.

El equipo también descubrió en sus patas superficies estriadas que habrían servido para producir sonidos mediante estridulación, una técnica conocida en otros escorpiones extintos. Este detalle aporta más luz sobre su comportamiento y adaptación.

El fósil fue reexaminado en los años 80 como posible escorpión.

El giro evolutivo y su extinción

Este hallazgo tiene implicaciones profundas para la evolución de los artrópodos. Los árboles genealógicos basados en ADN indican que los escorpiones están emparentados con arañas y otros arácnidos que respiran aire mediante pulmones en forma de libro, lo que sugiere un antepasado terrestre. Sin embargo, el Praearcturus podría ser un caso inverso: un animal cuyos ancestros salieron del agua y luego volvieron a ella.

Por último, fragmentos fósiles hallados en Portishead, North Somerset, sugieren que este género pudo haber sobrevivido hasta 40 millones de años después antes de extinguirse. Aun así, quedan muchas preguntas por responder y será necesario hallar más fósiles para entender mejor la historia y el legado de este escorpión gigante que permaneció escondido durante más de 150 años.