Hablar de hombres con hombres: así funciona el taller sobre nuevas masculinidades en la cárcel de Devoto

Delia García es psicóloga recibida de la UBA y desde 2017 brinda un taller en la cárcel de Devoto sobre nuevas masculinidades. La experiencia de hablar con hombres sobre hombres en una sociedad en crisis pero profundamente machista

08 de marzo, 2021 | 00.05

Hace más de 4 años que Delia García, psicóloga recibida de la UBA, brinda un taller sobre nuevas masculinidades en la cárcel de Devoto. En 2011 ingresó en la temática de las “violencias en general” y realizó todo tipo de capacitaciones en diferentes instituciones  públicas y/o estatales. Otro de sus trabajados es atender la línea nacional 144 de Capital Federal. “Escucho historias de mujeres de todo el país”, contó a El Destape.

Feminista y luchadora, en 2017, Delia García, una compañera militante le propuso dar talleres sobre nuevas masculinidades en la cárcel de Devoto, invitación que aceptó de inmediato. El promedio de edad de los hombres ronda los 30 años y el taller está enmarcado dentro de la educación formal de primaria. 

Cómo funciona el taller de "Nuevas masculinidades" en la cárcel de Devoto

El concepto de “nuevas masculinidades”, apunta a que “el varón, que se identifica como varón heterosexual, repiense desde ese lugar y vea las prácticas machistas en su cotidianeidad”, detalló la psicóloga y agregó: “La primera víctima del patriarcado es el varón, no la mayor víctima, sino la primera. Hay un trabajo patriarcal con que el hombre debe perder cierta sensibilidad a grandes rasgos; entonces, si no trabajamos con ellos, no vamos a contribuir a que las situaciones de violencia empiecen a mermar”.

El primer día del taller, allá por 2017, la sorprendió por completo a Delia: “La cárcel de Devoto es un lugar tranquilo, obviamente no tienen nada que ver con lo que es estar afuera, pero me sorprendió”, explicó y contó cómo es la relación con sus alumnos: “Con los  muchachos traté siempre de tener un lenguaje llano y eso me hizo generar empatía. Además hay una interacción y la intención es que ellos mismos se generen todo tipo de preguntas”.  

Una de las conductas que se visibiliza rápidamente entre los hombres es el comportamiento del varón respecto de la mujer y el uso del celular: “Tenemos una tarea que supone que una pareja se toma el día, ella se va con las amigas y él con los amigos. Y, si bien a lo largo del día van interactuando a través de celular, en un momento de la noche pierden conectividad hasta el día siguiente. Entonces el ejercicio apunta a que ellos piensen qué es lo que le pasó a la pareja; y lo primero que piensan todos es que la mujer está con otro, no piensan en que le podría haber pasado algo o que le robaron el teléfono, es muy distinto cómo lo ven ellos Y a partir de ahí saltan una serie de disparadores que trabajamos en el taller”.

Otro de los cuestionamientos que surgen en el taller, y que es planteado por los mismos reclusos es que “ellos mismos cuestionaban al sistema, ven que un hombre que entra acusado por violencia de género sale rápido, en cambio alguno que cometió un delito menor como un robo, está encerrado durante meses esperando a un juicio. Plantean que para el sistema robar es más importante que la vida humana”.

De esta forma, Delia apunta a los hombres logren cambios a futuro y que entiendan que el machismo también está entre ellos: “Lo que hay que poder comprender es qué le pasa al hombre con su propio patriarcado. El poder lograr que se dé cuenta que es un instrumento del patriarcado, no solo en la violencia con la mujer, sino en las estructura laboral por ejemplo, que pueda ver que a ellos también les afecta, transmitir el patriarcado con ejemplos cotidianos”.

LA FERIA DE EL DESTAPE ►