Con la llegada de las bajas temperaturas, es común que el cuerpo pida platos más abundantes y calientes. Sin embargo, "comer para entrar en calor" no significa recurrir únicamente a comidas pesadas o ultraprocesadas. Los especialistas en nutrición coinciden en que una alimentación equilibrada, rica en proteínas, carbohidratos complejos, verduras de estación y grasas saludables ayuda a mantener la energía, fortalecer el sistema inmunológico y afrontar mejor el invierno.
Aunque muchas personas creen que ciertos alimentos "calientan" el cuerpo, en realidad el organismo produce calor durante la digestión, un proceso conocido como termogénesis. Los alimentos con mayor contenido de proteínas y fibra requieren un mayor trabajo digestivo y generan una mayor sensación de saciedad, además de aportar los nutrientes necesarios para mantener la temperatura corporal.
Los alimentos que no deberían faltar durante el invierno
Los nutricionistas recomiendan priorizar alimentos frescos y de estación. Entre ellos se destacan:
- Legumbres, como lentejas, garbanzos y porotos, por su aporte de proteínas vegetales, hierro y fibra.
- Verduras de estación, como calabaza, zanahoria, brócoli, espinaca, acelga, cebolla, puerro y repollo.
- Proteínas magras, como pollo, pescado, huevos y carnes magras.
- Cereales integrales, como arroz integral, avena y quinoa, que brindan energía de forma sostenida.
- Frutas cítricas, especialmente naranja, mandarina, pomelo y limón, por su contenido de vitamina C.
- Grasas saludables, presentes en el aceite de oliva, las semillas y los frutos secos.
Otro punto importante es no descuidar la hidratación. En invierno suele disminuir la sensación de sed, pero el cuerpo continúa necesitando agua para mantener todas sus funciones.
Qué comidas conviene elegir cuando hace mucho frío
Los especialistas aconsejan optar por preparaciones caseras como sopas, guisos con abundantes verduras, estofados livianos, cremas de vegetales, cazuelas y platos con legumbres. Además de aportar calor, permiten incorporar una gran cantidad de vitaminas, minerales y fibra en una sola comida. En cambio, recomiendan moderar el consumo de productos ultraprocesados, embutidos y comidas rápidas, que suelen contener grandes cantidades de sodio, grasas saturadas y pocas vitaminas.
