Dónde desapareció Loan Danilo Peña: la ubicación y el lugar

A pocas horas de la audiencia previa al juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña, resurgen detalles clave sobre el lugar donde fue visto por última vez y las pruebas que marcaron la investigación. El caso mantiene en vilo a Corrientes y al país, con una recompensa oficial de $20 millones para encontrar al nene.

26 de febrero, 2026 | 15.23

La desaparición de Loan Danilo Peña, ocurrida el 13 de junio de 2024, es uno de los casos más impactantes de los últimos años en Argentina. El niño fue visto por última vez en el Paraje Algarrobal, cerca de la localidad de 9 de Julio, en el departamento San Roque, provincia de Corrientes. Desde entonces, la investigación se expandió entre hipótesis de encubrimiento, pruebas sospechosas y una trama que hoy tiene a 17 imputados camino a juicio.

El pedido oficial del Ministerio de Seguridad de la Nación Argentina sigue vigente: cualquier información que conduzca directamente a encontrar al nene de cinco años puede acceder a una recompensa de $20.000.000, en el marco de la Ley 26.538. Mientras tanto, el expediente judicial avanza con nuevas discusiones sobre cómo ocurrió la desaparición y quiénes estuvieron realmente en la escena.

El lugar exacto donde desapareció Loan en Corrientes

El chico fue visto por última vez el 13 de junio de 2024 en el Paraje Algarrobal, una zona rural ubicada a pocos kilómetros de 9 de Julio, dentro del departamento San Roque, en Corrientes. Según el expediente, había ido a un almuerzo familiar y luego participó de una caminata hacia un naranjal cercano, momento en el que se perdió su rastro.

El informe oficial difundido por las autoridades describe al menor como de tez trigueña, contextura delgada, ojos marrones y cabello corto castaño oscuro. Vestía una remera negra con letras rosadas con la palabra “Messi”, pantalón largo negro y zapatillas verdes. Mide aproximadamente 80 centímetros y tiene una cicatriz en el remolino de la cabeza.

Las pruebas que complican a los imputados

La causa, elevada a juicio por la jueza Cristina Pozzer Penzo, puso sobre la mesa una serie de elementos que podrían demostrar la existencia de un plan para sustraer y ocultar al menor. Uno de los primeros indicios fue el hallazgo de un botín reconocido como el que llevaba el niño al momento de desaparecer.

Sin embargo, las pericias posteriores indicaron que el objeto habría sido plantado para desviar la investigación. En el centro de esa controversia quedaron Laudelina Peña, tía del menor, y el excomisario Walter Maciel, quienes se atribuyeron el hallazgo. El expediente sostiene que el calzado podría haber sido entregado por otra imputada, María Victoria Caillava, para ser enterrado en la zona.

Además, incorporó como evidencia una toalla con una mancha de sangre encontrada en la llamada “escuela abandonada”, un punto que fue rastrillado en varias oportunidades y que para los investigadores podría haber sido utilizado como lugar de ocultamiento o traslado.

La hipótesis del traslado y la “falsa aparición”

Otra de las líneas clave del expediente apunta al posible traslado del menor desde el campo de su abuela. Las pericias sobre vehículos vinculados a Carlos Pérez y Caillava detectaron rastros compatibles con la presencia del niño, lo que reforzó la sospecha de que el matrimonio pudo haber tenido un rol central en la desaparición.

Los imputados por la desaparición de Loan Danilo Peña.

En paralelo, la investigación también analiza un episodio que generó confusión en la madrugada del 14 de junio: la noticia de una supuesta aparición del niño que circuló entre vecinos y participantes de la búsqueda. Los investigadores creen que pudo tratarse de una maniobra para ganar tiempo y desviar los operativos.

Este punto será uno de los ejes del juicio, junto con las conversaciones telefónicas y los movimientos registrados en el pueblo horas después de la desaparición.

Qué se espera del juicio

El proceso judicial podría revelar nuevas responsabilidades y, sobre todo, romper el pacto de silencio que los investigadores sospechan entre los imputados. La expectativa de la familia sigue puesta en que, con el inicio del debate oral, alguno de los acusados aporte información decisiva sobre qué ocurrió realmente en aquel campo de Corrientes donde se perdió el rastro del niño.