Durante años circuló la idea de que masticar chicle puede ayudar a adelgazar. Muchas personas lo utilizan como un recurso para evitar comer entre horas o para “engañar” al estómago cuando aparece el hambre. Sin embargo, los especialistas coinciden en que su efecto real sobre la pérdida de peso es mucho más limitado de lo que suele creerse.
Algunos estudios sugieren que masticar chicle podría contribuir a controlar el apetito en determinados momentos. El simple acto de masticar estimula la producción de saliva y puede generar una sensación temporal de saciedad, lo que en algunos casos ayuda a reducir el deseo de picar alimentos entre comidas. Por eso, algunos nutricionistas señalan que puede ser útil para personas con tendencia a comer por ansiedad o de forma compulsiva.
Sin embargo, la evidencia científica no demuestra que esta práctica por sí sola provoque una pérdida de peso significativa. Investigaciones que compararon a personas que masticaban chicle con otras que no lo hacían durante varias semanas no encontraron diferencias claras en el peso corporal ni en otros indicadores de salud. En otras palabras, no se puede considerar una estrategia efectiva para adelgazar.
Qué dicen los expertos al respecto
También existen trabajos que analizaron su efecto durante el ejercicio. Un estudio realizado por investigadores japoneses observó que las personas que caminaban mientras mascaban chicle tendían a aumentar levemente su frecuencia cardíaca y a caminar más rápido, lo que podría incrementar el gasto energético. Sin embargo, los propios científicos aclararon que se necesitan más investigaciones para confirmar si ese efecto tiene impacto real en el control del peso.
Los expertos advierten, además, que el consumo excesivo puede tener efectos no deseados. Algunos chicles contienen azúcar y aportan pequeñas cantidades de calorías, y masticarlos durante demasiado tiempo podría incluso estimular el hambre en ciertas personas. También se recomienda precaución en quienes padecen problemas digestivos, gases o bruxismo.
En definitiva, el chicle puede servir como una herramienta puntual para manejar la ansiedad o evitar picar entre comidas, pero está lejos de ser una solución para bajar de peso. Los especialistas coinciden en que el control del peso depende principalmente de una alimentación equilibrada, actividad física regular y hábitos sostenidos en el tiempo.
