Claudio Barrelier, el único detenido e imputado por el femicidio de Agostina Vega (14), no está en una celda común del penal de Bouwer. Desde que ingresó, fue alojado en el hospital modular de la unidad carcelaria, un sector especial destinado a internos con problemas de salud mental o en situación de vulnerabilidad.
Según fuentes del Servicio Penitenciario cordobés, el acusado permanece bajo cuidados psiquiátricos permanentes y su celda está equipada con cámaras de seguridad que lo monitorean las 24 horas. El objetivo es doble: evitar que atente contra su propia vida o contra la de otros, y también prevenir que reciba agresiones de otros internos.
Brotes y crisis: lo que se sabe de su estado
En varias oportunidades desde que ingresó a la unidad, Barrelier tuvo que ser sujetado por el personal penitenciario. Las fuentes consultadas hablaron de “brotes” o “crisis”, aunque no trascendió si se trata de episodios psiquiátricos o de abstinencia por consumo de sustancias. Lo cierto es que su comportamiento obligó a extremar las medidas de seguridad dentro del hospital modular.
Su estado actual es una de las incógnitas que la Justicia buscará despejar en los próximos días. Está previsto que la semana próxima comiencen los peritajes psiquiátricos oficiales, a cargo de peritos del Poder Judicial. El objetivo es determinar si Barrelier comprende la criminalidad de los actos que se le imputan, un paso clave para la continuidad del proceso penal.
El único detenido por el crimen de Agostina
Barrelier fue arrestado días después de la desaparición de Agostina Vega, ocurrida el sábado 23 de mayo en el barrio General Mosconi de Córdoba. El acusado fue visto en un video junto a la adolescente ingresando a su domicilio del barrio Cofico. Más tarde, una cámara de seguridad lo captó conduciendo un Ford Ka negro hacia el descampado del barrio Ampliación Ferreyra, donde luego fue hallado el cuerpo de la joven.
MÁS INFO
La autopsia confirmó que Agostina murió por asfixia mecánica y los peritos analizan posibles signos de abuso sexual. La causa sigue abierta y la fiscalía no descarta la participación de más personas. Mientras tanto, Barrelier permanece aislado en Bouwer, bajo la lupa de los psiquiatras y con la certeza de que su estado mental será determinante en el rumbo del expediente.
