Impactante hallazgo: encuentran vidrio extraterrestre de 6 millones de años

Un grupo de científicos brasileños dio con un hallazgo que da de qué hablar.

05 de marzo, 2026 | 16.37

Un grupo de científicos del Instituto de Geociencias de la Universidad Estatal de Campinas de Brasil descubrieron vidrios extraterrestres. Y es que estos fueron extraídos de un un meteorito que impactó hace 6.3 millones de años en el estado de Minas Gerais.

Cómo es el vidrio extraterrestre descubierto en Brasil

El vidrio extraterrestre descubierto en Brasil es de la familia de las tectitas, vidrios que se han formado por el impacto de grandes meteoritos en la superficie de la Tierra. En honor a que fue descubierto en Minas Gerais, el objeto que fue hallado en seis partes, fue batuizado como "Geraisitas".

Hallaron en Brasil vidrio extraterrestre de 6 millones de años.

No es la primera vez que se encuentran tectitas, es en este sentido que, la cantidad de estos vidrios almacenados aumentó a unos 600 ejemplares. "Este crecimiento en el área de ocurrencia es totalmente consistente con lo observado en otros yacimientos de tectitas alrededor del mundo. El tamaño depende directamente de la energía del impacto, entre otros factores", indicaron desde el equipo de investigación, que trabaja bajo la dirección de Álvaro Penteado Crósta.

Qué son las tectitas

Las tectitas, como las halladas por científicos del Instituto de Geociencias de la Universidad Estatal de Campinas de Brasil, son objetos de vidrio que se formaron por el impacto de grandes meteoritos en la superficie de la Tierra.

El choque genera temperaturas extremadamente altas y una enorme presión que funden las rocas del suelo. Parte de ese material fundido es expulsado al aire y, al enfriarse rápidamente mientras vuelve a caer, se solidifica en forma de gotas o fragmentos vítreos. Ese material es lo que se conoce como tectitas.

A diferencia de otros minerales, las tectitas no se originan en procesos geológicos comunes dentro de la corteza terrestre, sino en eventos violentos de impacto cósmico. Por eso, su composición química suele reflejar el tipo de rocas que había en el lugar del impacto, pero transformadas por el calor extremo.

Estas piezas se encuentran en distintas partes del mundo, generalmente agrupadas en lo que los científicos llaman “campos de dispersión”, es decir, regiones donde cayeron los fragmentos tras el impacto. Algunos de los ejemplos más conocidos son las moldavitas de Europa Central y las tectitas del sudeste asiático. Debido a su origen extraterrestre, las tectitas son muy valoradas tanto por científicos que estudian impactos meteoríticos como por coleccionistas de minerales.