Si bien la ansiedad y el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) van de la mano, no son lo mismo. Así lo dejó en claro el Instituto de Neurología Cognitiva (INECO), en cuyo blog se detallaron las diferencias entre estos trastornos y cuáles son los síntomas de cada uno a tener en cuenta. "Aunque comparten síntomas como pensamientos repetitivos y angustia persistente, la ansiedad y el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) tienen diferencias conceptuales y de abordaje terapéutico", explicaron.
Para esclarecer la cuestión, desde INECO citaron un artículo realizado por Emily Upton, candidata a doctorado en psicología en UNSW Sydney, y Kayla Steele, investigadora posdoctoral y psicóloga clínica en el mismo centro. El mismo fue publicado en The Conversation, donde las psicólogas indicaron que gran parte de las consultas que reciben son en torno al TOC y la ansiedad.
Si bien estos trastornos tienen síntomas "ligeramente diferentes", como explica INECO, "todos comparten un miedo o preocupación excesivos y persistentes que causan angustia o llevan a las personas a evitar aspectos importantes de la vida, como el trabajo, el estudio o las actividades sociales", detallan las psicólogas Upton y Steele.
Cuándo es TOC y cuándo ansiedad
Para explicar cuándo es TOC y cuándo se trata de ansiedad, desde el mencionado instituto de neurología citaron la palabra de Gabriela Martínez Castro, licenciada en Psicología y directora del Centro de Estudios Especializados en Trastornos de Ansiedad, en diálogo con Infobae: "La ansiedad es un sistema de alarma que cuando se desregula necesita ser comprendido y tratado", indica la profesional.
Siguiendo la línea de cuándo es ansiedad, Martínez Castro detalla: "Hay personas que tienen problemas gastrointestinales, náuseas, diarrea, sensación de nudo en el estómago; contracturas, dolor de pecho, palpitaciones, opresión precordial, mareo hasta sensación de irrealidad, que es como si estuvieran viendo la vida como a través de una película. También se presentan sudoración, alteraciones del ciclo menstrual y sofocos más intensos", y aclara que "no todos expresamos la activación de la ansiedad de la misma manera. Depende de la sensibilidad corporal, la historia personal y el aprendizaje previo".
Ahora bien, en lo que respecta al TOC, "se manifiesta por la presencia de obsesiones —pensamientos, imágenes o impulsos no deseados y recurrentes— y/o compulsiones, que son rituales físicos o mentales ejecutados para aliviar la angustia provocada por dichas obsesioneS", esclarecen desde INECO y profundizan: "Los ejemplos comunes de TOC incluyen el miedo a la contaminación, la necesidad de orden y simetría, los pensamientos violentos o sexuales no deseados, el lavado excesivo de manos, la verificación y repetición de acciones, entre otros. Estos suelen ocupar mucho tiempo en la vida de las personas que lo presentan y les causa malestar emocional (ansiedad, temor, angustia)".
Finalmente, desde el Instituto de Neurología Cognitica concluyen que, según explica el artículo de Upton y Steele, "es posible padecer ambos trastornos: entre la mitad y las tres cuartas partes de las personas con TOC también cumplen los criterios para uno o más trastornos de ansiedad", cierran.
