Con apenas un mes y medio de diferencia, dos terremotos de enorme magnitud provocaron miles de muertos, heridos y destrozos en Venezuela y Colombia. Las placas tectónicas bajo Latinoamérica y el Caribe están en movimiento y la preocupación llega a otros países como Perú, Ecuador y Chile.
Tras el sismo de este lunes, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) explicó que el primer motivo del fenómeno está en la interacción entre las placas tectónicas Nazca y Sudamericana, a la que se suma la presión que ejerce la placa del Caribe desde el norte.
Con un área cercana a los 15,6 millones de kilómetros cuadrados en el océano Pacífico, la placa de Nazca es una de las principales placas tectónicas oceánicas del planeta, que abarca toda la costa occidental de Sudamérica, desde el sur de Colombia hasta el sur de Chile.
El sismo de Colombia tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el oeste del país, y una profundidad de 96 kilómetros, según el SGC. El movimiento, que tuvo una magnitud de 7,4, fue sentido en amplias zonas del país y llegó a Ecuador y Panamá. Hasta el momento, las autoridades confirmaron al menos 260 muertos.
Por su parte, en Venezuela, los terremotos del 24 de junio pasado fueron consecutivos y de magnitud 7,2 y 7,5, que afectaron especialmente el norte del país y dejaron un saldo de más de 6300 muertos.
Los riegos en la región
Toda esta zona forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, una inmensa franja de aproximadamente 40.000 kilómetros con forma de herradura que rodea prácticamente todo el océano. Alberga gran cantidad de fosas oceánicas, volcanes activos y terremotos gigantescos.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, según sus siglas en inglés), esta región concentra cerca del 90% de la actividad sísmica mundial y alrededor del 75% de los volcanes activos del planeta.
Los recientes sismos en Venezuela y Colombia encienden las alarmas también en Chile, Ecuador, y Perú, que comparten el mismo riesgo geológico debido a este choque constante entre placas tectónicas.
