El quincho dejó de ser un lugar reservado únicamente para hacer asados y se convirtió en uno de los espacios sociales más importantes de la casa. De cara a 2027, las nuevas propuestas buscan aprovechar mejor cada metro disponible, sumar comodidad y conectar el ambiente con el jardín sin resignar diseño.
La tendencia apunta a crear espacios más versátiles, capaces de adaptarse a distintas situaciones. Una reunión con amigos, una comida familiar o una tarde de descanso pueden convivir en un mismo ambiente si la distribución y el mobiliario están pensados para cambiar según cada necesidad.
Grandes aberturas para integrar el quincho con el jardín
Una de las propuestas que gana protagonismo consiste en eliminar los límites visuales entre el interior y el exterior. Para conseguirlo, se utilizan grandes ventanales, aberturas corredizas y sistemas que permiten abrir prácticamente toda una pared cuando el clima lo permite.
La idea es que el quincho funcione como una extensión del jardín y no como un ambiente completamente separado. Durante los días fríos puede permanecer cerrado, mientras que en jornadas agradables se transforma en un espacio abierto y conectado con el verde.
Las galerías semicubiertas también cumplen un papel importante. A esto pueden sumarse parrillas, sectores de descanso, toldos automatizados y cerramientos de vidrio, que permiten regular el ingreso del sol y mantener las visuales hacia el exterior.
Un quincho equipado como una segunda casa
Otra de las tendencias consiste en convertir el quincho en un ambiente prácticamente independiente de la vivienda principal. La intención es que quienes reciben invitados tengan todo lo necesario sin tener que entrar y salir constantemente de la casa.
Además de la parrilla, el espacio puede incorporar una cocina, barra, bacha, heladera, horno a leña, baño y diferentes lugares de guardado. También es posible separar las áreas destinadas a comer de aquellas pensadas para descansar.
El mobiliario ayuda a que el ambiente sea más flexible. Los sillones modulares permiten modificar la distribución y las mesas extensibles o móviles facilitan organizar el espacio de acuerdo con la cantidad de personas.
En cuanto a los materiales, la búsqueda está puesta en opciones resistentes y sencillas de mantener. El granito, la madera, los géneros lavables y determinados revestimientos permiten combinar practicidad con una estética cálida.
Usar el subsuelo para no perder metros de jardín
Cuando el terreno disponible es reducido, una alternativa cada vez más interesante es aprovechar los espacios que están por debajo de la vivienda. Los subsuelos y desniveles pueden convertirse en sectores sociales sin ocupar parte de la superficie exterior.
Para evitar que el ambiente resulte oscuro o desconectado del entorno, una de las soluciones consiste en incorporar patios ingleses y grandes ventanales. También pueden diseñarse accesos directos desde el jardín o escaleras que faciliten la conexión.
Este tipo de quincho permite reunir distintas funciones en un mismo lugar. Una cocina, parrilla, bar, vinoteca, comedor y living pueden compartir el ambiente, mientras que los muebles móviles permiten cambiar la distribución cuando sea necesario.
