La desaparición de María Cash hace 15 años es una de las causas pendientes que la Justicia Argentina tiene abierta y que sólo dejó en estos años un derrotero de hipótesis y pistas que no condujeron a ningún resultado y, aunque el año pasado se reactivó parte del expediente, todavía no hallan respuestas esenciales a las preguntas básicas del expediente, ¿qué pasó? ¿Dónde está? ¿Qué le hicieron? ¿Quién es el responsable? Lo único que sostiene la investigación hasta el momento es que el cuerpo de la joven nunca fue hallado y el Sistema de Recompensas públicas mantiene los 5 millones de pesos como ofrecimiento para quien pueda dar pistas certeras que lleven a encontrarla.
El amplio expediente que investiga la desaparición de la joven pone su origen en la llegada de María al Norte Argentino, tras haber planeado instalarse en distintas provincias y haber tomado un micro rumbo a Jujuy el 4 de julio de 2011. Su rastro se perdió el 8 de julio y la Justicia pudo reconstruir algunos movimientos erráticos por distintos pueblos y ciudades donde la joven planeaba vender la ropa que ella diseñaba y había llevado en su valija. Su experiencia con otro viaje para vender sus diseños fue el punto de partida y su anhelo de vivir en una zona más tranquila la llevaron a este viaje donde desapareció.
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Aquel 8 de julio de 2011 fue la última vez que se la vio a María Cash. Una cámara de seguridad tomó su imagen en la ruta 9/34 en Salta y su recorrido para subir a un camión. El chofer, la última persona en haberla visto, sigue siendo el principal sospechoso y sólo se presentó ante la Justicia cuando fue obligado a hacerlo. Sin embargo, la causa por la búsqueda de la joven contó con distintas denuncias que aseguraban haberla visto pero todo fue desestimado una y otra vez, volviendo al punto de partida que era aquella imagen rumbo al camión en Salta.
La investigación reconstruyó que la joven tomó el micro de Retiro a Jujuy, pero bajó en Tucumán porque según le dijo a un amigo “no estaba cómoda”. De allí llegó a Rosario de la frontera y luego a La Banda en Santiago del Estero. Luego llegó a la Capital Jujeña y allí aparecieron los primeros testigos que hablaron de verla con algún tipo de desorientación y con “comportamientos erráticos o extraños”. Allí buscó nuevamente comunicarse con sus amigos de Jujuy pero cuando iban a buscarla cambió de planes y se fue a dedo a la zona de Pampa Blanca. En este trayecto dejó su valija y también de responder a los mensajes y a su celular, que había pedido cargar la batería en un taller mecánico. En paralelo, la familia de María en Capital Federal empezaba a buscar respuestas ya que la joven no atendía a sus llamados ni mensajes.
Un día antes de su desaparición, María quedó registrada en una cámara de seguridad en un peaje de Salta. Allí se la ve andar de forma errática y su DNI fue hallado luego en un obrador de ese lugar. Luego, la joven llegó al Hospital San Bernardo donde pese a que la llamaron por su nombre para atenderla, deambuló por el lugar y se retiró. En el lugar describieron que la notaron “desorientada” pero nadie la frenó. La investigación reconstruyó que luego estuvo tocando timbres en el centro salteño y los testigos declararon que buscaba un local de artesanías. La madrugada del día de la desaparición, María tocó la puerta de una vecina, le dijo que tenía miedo de caer “en el prostíbulo” y pidió ayuda para llegar a Salta, lugar en el que ya estaba. Por temor, la dueña de casa le negó el acceso y fue así que la próxima imagen que se conoce de María Cash es en un peaje primero y después en la estación de servicio de Güemes. Mientras tanto, desde Capital Federal salía la familia de María en una búsqueda que se mantiene hasta hoy.
Lo último que se supo de María fue que se higienizó en un baño de la estación de servicio y que le dijo a un empleado que no estaba “loca ni perdida” y luego hizo dedo y se subió a una camioneta de una familia primero y luego al camión que manejaba Héctor Romero. Desde allí ya nunca más nadie supo de María y el misterio se mantiene hasta hoy. Pasaron cinco investigaciones, varias hipótesis y el último camino de la Justicia apuntó al camionero, que los primeros años evitó la investigación por un falso testimonio que lo ayudó y desvió la causa, pero finalmente se conoció que ese relato era falso y Romero volvió al centro de las sospechas. Sin embargo, esta última investigación se mantiene frenada y después de 15 años el reclamo sigue presente. ¿Dónde está María Cash?
