En una jornada marcada por la creciente tensión social, los referentes del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), Daniel Yofra (Aceiteros), Abel Furlán (UOM) y Rodolfo Aguiar (ATE), sentaron las bases de una nueva resistencia sindical. En diálogo con El Destape 1070, los dirigentes coincidieron en que la etapa de movilizaciones aisladas terminó y anunciaron el inicio de una "ofensiva" que incluye la desobediencia civil ante la reforma laboral y la discusión de un paro general.
El surgimiento del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) aparece en el horizonte político no como un intento de fractura formal de las centrales obreras, sino como un núcleo de "acción directa" ante lo que consideran una parálisis de ciertos sectores dirigenciales. Daniel Yofra, titular de Aceiteros, fue claro: "El espíritu de este frente es defender a los trabajadores independientemente de quién gobierne. El problema es que antes no se hacía nada y ahora tampoco".
Aunque mantienen diálogo con figuras como Pablo Moyano, el FreSU busca federalizarse para representar a ese "90% de trabajadores registrados que están por debajo de la línea de la pobreza". Para Abel Furlán, líder de la UOM, la prioridad es el salario, el cual denuncia que está siendo manipulado mediante estadísticas oficiales: "Ya estamos viendo cómo se manipulan los números del INDEC".
Desobediencia a la reforma laboral y plan de lucha
Uno de los puntos más disruptivos de la entrevista fue la declaración de guerra a la normativa laboral impulsada por el Ejecutivo. "Vamos a desobedecer la reforma laboral", sentenció Yofra, calificando la medida como un diseño de los "estudios jurídicos de las multinacionales".
Por su parte, Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, adelantó que el humor social ha cambiado y que la campaña de desprestigio contra el sindicalismo está perdiendo fuerza frente a la realidad económica. "Mañana pasamos a la ofensiva; no puede haber programa sin un plan de acción", aseguró, confirmando que las próximas horas serán clave para definir una medida de fuerza de alcance nacional.
El impacto en el empleo: 36.000 afiliados menos en dos años
La crisis del sector industrial y estatal se tradujo en cifras alarmantes aportadas por los propios protagonistas:
UOM: Registró la pérdida de 24.000 afiliados calificados en los últimos dos años.
ATE: Reportó la baja de 12.000 afiliados entre despidos (58.000 en el Estado), retiros voluntarios y renuncias.
Furlán vinculó esta debacle con una entrega de la soberanía nacional, utilizando una imagen potente de la actualidad: "Javier Milei hoy está arriba de un portaaviones de Estados Unidos en Mar del Plata. Lo que está en juego es la patria".
