Villarruel volvió a apuntar contra Adorni: “No hay nadie más peleado con Belgrano que él”

La vicepresidenta cuestionó no haber sido invitada formalmente por el Gobierno y criticó el trato institucional recibido durante la ceremonia.

20 de junio, 2026 | 14.16

El acto por el Día de la Bandera en la ciudad de Rosario sirvió de escenario para un nuevo episodio en la disputa política entre el presidente Javier Milei y su vicepresidenta Victoria Villarruel. Al arribar al encuentro en tierras santafesinas, Villarruel cuestionó la decisión de la administración libertaria de no haberla invitado oficialmente al evento, donde finalmente se presentó y ocupó un lugar a pocos metros del Presidente de la Nación.

No creo que esté bien que a un vicepresidente se le niegue la entrada. Estamos en democracia”, afirmó ante la prensa acreditada para el evento conmemorativo. La vicepresidenta también expresó su malestar por la falta de contacto institucional durante la ceremonia. “Es un mensaje pésimo que no haya saludo ni invitación y esta segregación”, sostuvo en referencia a su vínculo con el entorno presidencial.

En otro tramo de sus declaraciones, Villarruel volvió a dirigir críticas hacia el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, funcionario acusado de presunto enriquecimiento ilícito por parte de la Justicia.  “Es un acto patrio, no un acto para apoyar a Adorni; no hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que él”, señaló, en un nuevo episodio de tensión dentro del espacio oficialista. 

Además, la presidenta del Senado buscó marcar distancia del clima político del acto. “He tratado de ser discreta, no creo que sume o no aplaudir o no rabiosamente; es un acto patrio, no uno partidario”, sostuvo, luego de que durante el discurso presidencial no acompañara con aplausos las definiciones de Milei sobre Manuel Belgrano.

Toda la ceremonia estuvo atravesada por nuevos gestos de distanciamiento dentro del escenario oficial. Villarruel permaneció en primera fila, sentada junto a autoridades provinciales, mientras parte del Gabinete se ubicó en sectores separados, en una organización que claramente buscó evitar cruces directos entre la vicepresidenta y el Presidente.

Tras el acto, la vice volvió a criticar el despliegue protocolar y defendió su participación. “Recibimos la invitación de la Gobernación, pero igualmente yo pensaba venir igual. No creo que esté bien que a un vicepresidente se le niegue la entrada”, insistió.

También destacó el sentido institucional de la fecha y pidió evitar la lectura partidaria del homenaje. “Yo defiendo ante todo lo que nos une. No quiero hacer de esto un acto político”, afirmó. En la misma línea, definió a la bandera como “lo que nos cobija a todos” y símbolo de “unión, trabajo y libertad”.