Trabajadores de un hospital de Rosario protestaron por pérdida salarial y fallas edilicias: "Falta de inversión"

Empleados del Roque Sáenz Peña realizaron una olla popular para evidenciar que la salud pública en la ciudad “se está viniendo abajo edilicia y salarialmente”. Denunciaron que el salario promedio va "entre los $750.000 y los $850.00".

01 de julio, 2026 | 13.21

Sin respuestas del intendente Pablo Javkin y el gobernador Maximiliano Pullaro, trabajadores del Hospital Roque Sáenz Peña, ubicado en la zona sur de la ciudad de Rosario, realizaron este martes una olla popular en la puerta del nosocomio para exigir un aumento salarial y en rechazo al recorte de horas extras y de prestaciones. “La situación es crítica", denunciaron durante la protesta. 

El ajuste denunciado por los docentes y estatales también se refleja en el bolsillo de los médicos y empleados de la salud pública. Martín Crer, trabajador del hospital local, detalló que sus salarios, en promedio, "van entre los $750.000 y los $850.00", sean profesionales o no. 

"Trabajamos más, tenemos más pacientes, menos trabajadores, porque la planta municipal está congelada desde hace años, y cada paritaria que pasa nuestro poder adquisitivo se achica un poco más”, aseguró Crer para visibilizar la asfixiante situación económica que atraviesa toda la planta. 

En diálogo con Conclusión, el trabajador remarcó que la salud pública de Rosario “se está viniendo abajo edilicia y salarialmente”, y apuntó: “Hace cuatro meses que el Hospital Roque Sáenz Peña está sin gas. Esto es producto de la falta de inversión”.

Y afirmó: “Reclamamos, junto a los compañeros del Vilela y de los centros de salud, una recomposición salarial que equipare a la canasta familiar, que hoy está en $2.800.000. Tenemos jornadas interminables por la cantidad de horas extras que tenemos que realizar para llegar a fin de mes y poder poner un plato de comida en nuestra casa”.

En ese sentido, aseguró que el sector profesional también "sale a buscar en los privados un segundo, tercer o hasta cuarto trabajo, porque no alcanza". Además, sostuvo que "se están perdiendo puestos de compañeros profesionales que dejan la salud pública" por la crisis. 

Crer alertó que no tienen respuestas ni diálogo con las autoridades rosarinas: “A la negociación la tiene que realizar el Sindicato de Trabajadores Municipales en la próxima paritaria. Queremos un acuerdo significativo, que nos represente algo. El objetivo tiene que ser llegar a la canasta familiar. Hoy los aumentos que percibimos no superan los $20.000 o $30.000”.

Docentes sufren una pérdida salarial del 30% y le exigen a Pullaro reabrir paritarias

A pocos días del inicio del receso invernal, el reclamo docente contra el gobernador Pullaro vuelve a tomar fuerza en Santa Fe. Mientras el gobierno provincial no da señales de convocar a la mesa de negociación, el principal sindicato que agrupa a los trabajadores de la educación pública ratifica su pedido de reapertura inmediata de las paritarias.

En diálogo con El Destape, el secretario general de Amsafé RosarioJuan Pablo Casiello, denunció un profundo proceso de degradación donde el sector arrastra una "pérdida real del salario del 30% que nunca fue recuperada, producto de la devaluación y la quita del 8% correspondiente al incentivo docente nacional".

Antes del vencimiento de los plazos de los últimos aumentos otorgados por decreto, Casiello remarcó que el sector docente perdió "entre un 4% y un 7% frente a la inflación" acumulada en el primer semestre del año. A este panorama se suma el denominado “desfasaje temporal” de la paritaria. Al tratarse de acuerdos diferidos que se perciben con retraso respecto a la publicación de los datos inflacionarios, se consolidan pérdidas intermensuales en el bolsillo del trabajador que liman de forma constante el poder adquisitivo. 

En diálogo con este medio, Casiello señaló que el Ejecutivo provincial "intentó dividir el reclamo atacando a las conducciones sindicales mientras introducía sumas en negro y una reforma jubilatoria que obliga a los docentes a aportar y trabajar más años para acceder a un haber peor". La crisis se traduce en un desaliento generalizado: las carreras de formación docente pierden estudiantes, faltan reemplazantes debido a que “se trabaja mucho y mal”, y el cargo testigo de un maestro inicial sin adicionales apenas llega al millón de pesos reales, empujando a los trabajadores al pluriempleo, la acumulación de hasta 30 horas cátedra o la realización de "changas" de fin de semana y servicios de Uber para subsistir.

Al analizar la variación acumulada entre diciembre de 2025 y mayo de 2026, un estudio del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO) demuestra que el salario docente aumentó un 13%, quedando visiblemente relegado frente a incrementos clave:

  • Carnes: +24%
  • Transporte público: +23%
  • Alimentos generales: +19%
  • Telefonía e Internet: +18%