Tres senadores del peronismo que responden a gobernadores con vínculo con Javier Milei formalizaron su salida del interbloque Popular, que votaba en sintonía con la bancada Justicialista que comanda José Miguel Mayans. "No somos libertarios, no nos vamos con Milei y somos críticos de su plan económico", aseguraron los senadores que desertaron del interbloque. "Este espacio parlamentario va a ocupar los lugares que le corresponden en las comisiones para sostener la representatividad que el kirchnerismo hoy le niega a la oposición", añadieron.
Los senadores que dejaron el interbloque Popular son el catamarqueño Guillermo Andrada, la jujeña Carolina Moisés y la tucumana Sandra Mendoza: su bloque seguirá llamando Convicción Federal y lo presidirá Moisés. Mientras Andrada responde al gobernador Raúl Jalil, Mendoza hace lo mismo con su par Osvaldo Jaldo: ambos mandatarios provinciales integran el grupo -en el que también se puede incluir al salteño Gustavo Sáenz- de gobernadores que ganaron en 2023 dentro del frente Fuerza Patria pero que mantienen un diálogo fluido con el gobierno nacional.
Fuentes vinculadas a este grupo de senadores señalaron a El Destape que los motivos son dos: discrepancias con "la conducción" de Mayans y la búsqueda de "diferenciarse del kirchnerismo". "Hay una enorme diferencia en el planteo de la estrategia parlamentaria, la decisión de no ocupar los espacios institucionales, por ejemplo, que baja desde la conducción del interbloque actual no la comparten", explicaron.
Además, cuestionaron una presunta política del bloque Justicialista de no ocupar las comisiones del Senado durante las sesiones extraordinarias. Por ejemplo, la página oficial del Senado muestra que distintas comisiones no tienen completas sus nóminas. Una de ellas es Relaciones Exteriores y Culto, que cuenta con cinco espacios vacantes que corresponden al bloque Justicialista, aunque Andrada sí ocupa un lugar.
"Esa decisión unilateral del bloque de Mayans no es compartida por Convicción, que no está de acuerdo con no integrar las comisiones", precisaron las fuentes. "Es una mecánica que adoptó el kirchnerismo desde que es oposición y que convicción no comparte", añadieron.
Cómo queda el peronismo en el Senado
Si se termina efectuando la salida de los senadores, el peronismo quedaría diezmado en el Senado: a los 21 integrantes del bloque Justicialista se les podría sumar Fernando Rejal y Fernando Salino, quienes conformaron un nuevo bloque que se llama Justicia Social Federal -presidido por Salino-, y los dos integrantes del Frente Cívico por Santiago, Gerardo Zamora y Elia Esther del Carmen Moreno. En total, el número queda en 25, lejos de los 36 necesarios para evitar el quórum en la Cámara Alta.
El comunicado de los senadores
Los senadores difundieron un comunicado en el que dieron los motivos de su decisión. "La oposición y las minorías deben estar representadas en las cámaras legislativas a través de los dictámenes, las propuestas, los proyectos y la participación en el debate de forma institucional", comenzó y siguió: "Por eso, Convicción Federal toma esta decisión en el marco de la sesión preparatoria que se desarrollará mañana, en la cual se definirán las autoridades del Senado, la conformación de las comisiones y las autoridades de las mismas. Este espacio parlamentario va a ocupar los lugares que le corresponden en las comisiones para sostener la representatividad que el kirchnerismo hoy le niega a la oposición".
"Ignorar a las provincias es negar la base fundacional de nuestro movimiento nacional justicialista; no ocupar los lugares en las comisiones es dejar el campo orégano (como decía Perón) para que galopen los gorilas. Eso es una mala praxis parlamentaria, que políticamente deja al peronismo sin acción. Se ha demostrado en el debate de la reforma laboral que este error político ha dejado a los trabajadores y a la CGT sin un dictamen y al bloque peronista sin una propuesta superadora ante la sociedad", añadiaron los legisladores. "El objetivo es enriquecer el debate parlamentario, no anularlo; para sostener la pluralidad interna sin transformar a los que piensan distinto en adversarios o traidores; para sostener los debates necesarios en el marco del respeto y las convicciones, no de la imposición y sumisión", agregaron.
