Santilli habló del fin de las PASO, pero los gobernadores llevaron otras urgencias

El ministro del Interior participó de la reunión de los gobernadores del Norte Grande en el CFI. Quiso plantear la discusión de la reforma electoral, pero los mandatarios pidieron por obras y la compensación por la tarifa de zonas frías.

03 de junio, 2026 | 00.05

"Las PASO les cuestan a los argentinos 220 o 250 millones de dólares", sostuvo el ministro del Interior, Diego Santilli, antes de ingresar a la reunión de los diez gobernadores del norte argentino en el CFI. Con el ya conocido argumento del "costo de la política", el gobierno de Javier Milei busca privar a la oposición de una herramienta clave para ordenar su oferta electoral de cara a 2027. Pero cuando Santilli intentó instalar el tema en el encuentro, los gobernadores le respondieron que para las elecciones todavía falta mucho y que tenían otras urgencias: el estado de las rutas, la falta de gas y la compensación que esperan recibir a cambio de votar la modificación del régimen de zonas frías. "Que evite una coimita y ahí está la plata", ironizó luego el gobernador riojano Ricardo Quintela sobre la preocupación del ministro por el costo de las primarias.

"La gente no quiere votar tantas veces", insistió Santilli, el ministro a cargo de la organización de las elecciones. El Gobierno envió al Senado un mes y medio atrás su proyecto de reforma electoral que tiene como punto central la eliminación de las PASO. La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, ya avisó a la Casa Rosada que no tenía los votos para avanzar en esa dirección, pero que podía aprobar Ficha Limpia si la sacaba aparte. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, con quien mantiene una relación cada vez más tirante, le dijo que tenía que salir todo junto o nada. Este martes, Santilli -invitado por el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, a cargo del grupo del Norte Grande- llegó al CFI con la tarea de tratar de conseguir los apoyos para la reforma, sabiendo que los gobernadores tendrían una larga lista de reclamos para plantearle.

"Corremos el riesgo de que el Norte, que durante más dos décadas abasteció de gas a todo el país, ahora tenemos que estar pidiendo, como es el caso de Salta, que se termine una obra que tendría que haber comenzado hace un año y ya debería estar terminada", sostuvo el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz,