El oficialismo en Diputados evalúa qué camino tomar en medio de la agenda de sesiones originalmente trazada pero alterada por la presión de opositores y aliados sobre Manuel Adorni. Este miércoles se lograron dos dictámenes a los proyectos de la Casa Rosada que quedaron eclipsados por el camino a la interpelación que acordaron todos los bloques en el Senado.
Está en duda la sesión programada para este miércoles 24 en la cual La Libertad Avanza busca darle media sanción al Súper RIGI y al acuerdo con los fondos buitres. El riesgo que enfrenta el Gobierno es abrir el recinto para que se transforme en una tribuna para que la oposición monte sus críticas al Jefe de Gabinete y avance con sus proyectos de interpelación también en esa cámara. Para la jornada previa está convocada una sesión por la propia oposición con esa agenda pero con quórum difícil de alcanzar.
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Es más, los principales impulsores de esa moción definieron articular una posición conjunta y plegarse a la argumentación legal acercada por Patricia Bullrich a los senadores. Hasta ahora los intentos en Diputados sobre Adorni eran imposibles de prosperar porque bajo la interpretación de Martin Menem se requerían dos tercios de los votos a favor, por tratarse de un proyecto sin dictamen. Bullrich en el Senado acordó lo opuesto.
"Interpretaron que la moción de censura es una acción autónoma, facultad delegada al Congreso, que no requiere formalidades como por ejemplo...presentar un proyecto de resolución, ir a comisión, obtener dictamen. Por lo que se podría aprobar en recinto con 129 votos sin más procedimiento”, detalló uno de los diputados que impulsa la sesión del martes e inició ronda de consultas con abogados constitucionalistas que le dieron la razón.
"La próxima semana debemos abrir el recinto, reunir a 129 diputados y votar su interpelación con moción de censura y obligar a que Adorni venga al recinto a dar explicaciones sobre su patrimonio, que hasta hoy no ha podido justificar frente a millones de argentinos. No hace falta ni comisiones ni dictámenes, hay que reunir el quórum y votar la interpelación. Luego de ella, se votará si conserva la confianza política necesaria para seguir ocupando el cargo. Y esto no es una ocurrencia mía. Es la interpretación de diversos constitucionalistas y la que acertadamente sostuvieron los senadores Bullrich, Mayans y los demás jefes de bloque durante el acuerdo de Labor Parlamentaria del Senado”, escribió en sus redes sociales Maximiliano Ferraro, otro de los que promueven la sesión.
El principal escollo sigue siendo el quórum, dependen del comportamiento del PRO que en esa cámara conduce Cristian Ritondo quien se mantuvo en silencio pese a las presiones abiertas de los delegados de Mauricio Macri. “La sesión del Senado les da la oportunidad de correrse del tema. Ellos y el radicalismo están pidiendo patear todo una semana a la espera que resuelva el Senado o el Ejecutivo. Los del gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo ya avisaron que no se suman y hay una interna en el cordobesismo entre Juan Schiaretti y Martín Llaryora”, confiaron en Diputados.
Hasta el miércoles pasado contaban con 118 voluntades para el quórum, es decir, a 11 de los 129 necesarios. Entre los que respaldan la interpelación a Adorni habrá varios ausentes, un grupo de diputados fue invitado por el Departamento de Estado norteamericano a recorrer campos en Illinois. Se da en medio del debate abierto por la ley de patentes para las semillas. Ya tramitaron los visados especiales, la semana que viene no estarán en el país.
