En medio de la crisis del transporte en Corrientes, los choferes lograron una recomposición salarial

El acuerdo entre la UTA, la empresa Miramar y la Secretaría de Trabajo llega tras meses de conflictos en un sistema golpeado por recortes de servicios, caída de frecuencias y problemas financieros.

12 de junio, 2026 | 13.37

En un nuevo capítulo de la crisis que atraviesa el sistema de transporte urbano de Corrientes, la Unión Tranviarios Automotor (UTA), la empresa Miramar Estrella y la Secretaría de Trabajo provincial alcanzaron un acuerdo para actualizar los salarios de los choferes y evitar nuevas medidas de conflicto.

El entendimiento llegó después de que los trabajadores denunciaran que los haberes correspondientes al mes de mayo fueron liquidados utilizando escalas salariales desactualizadas, una situación que volvió a exponer las dificultades que atraviesa el servicio de colectivos en la provincia.

La negociación se desarrolló en el marco del proceso preventivo de crisis presentado por la empresa ante el organismo laboral provincial. Como resultado, se estableció una recomposición salarial, el pago de diferencias adeudadas, sumas no remunerativas y viáticos, además del compromiso empresarial de no aplicar suspensiones por razones económicas mientras esté vigente el acuerdo.

Según lo establecido, los conductores percibirán durante mayo y junio un salario básico conformado de $1.370.000, que también se aplicará proporcionalmente al resto de las categorías. La diferencia correspondiente al sueldo de mayo será abonada el 13 de junio.

Para el mes de julio, el básico de los conductores ascenderá a $1.425.000, junto a otra suma no remunerativa de $119.744 que será abonada en agosto. También se definió que el Sueldo Anual Complementario se calculará tomando como referencia los salarios de junio y se pagará en dos cuotas.

Un conflicto duradero

La situación de Miramar se suma a una crisis más amplia que afecta al transporte público correntino. Durante los últimos meses, los usuarios enfrentaron reducción de frecuencias nocturnas, recortes en los servicios y paros recurrentes, mientras las empresas advierten sobre problemas financieros derivados de la caída en la cantidad de pasajeros, el aumento de los costos operativos y la quita de subsidios nacionales.

El conflicto por los salarios de los choferes había sido advertido por la UTA tiempo atrás. El secretario general del gremio en Corrientes, José Luis Sabao, recordó a El Litoral que las escalas salariales actualizadas habían sido presentadas ante la Secretaría de Trabajo en marzo, pero las empresas continuaron liquidando los haberes con valores anteriores.

Este episodio se suma a otros conflictos recientes en el sector. Semanas atrás, los 23 trabajadores suspendidos sin goce de sueldo por las empresas Ersa y Transporte San Lorenzo lograron ser reincorporados tras una negociación, luego de que las compañías argumentaran una fuerte caída en la venta de boletos y dificultades para sostener sus costos.

Desde la UTA, sin embargo, rechazaron formalmente los telegramas de suspensión y pusieron en marcha medidas gremiales y legales para frenar la decisión empresarial. Incluso, habían advertido que la cantidad de trabajadores afectados podía incrementarse si no se alcanzaba una solución. Finalmente, lograron la reincorporación de todos los empleados.