Tras la represión ordenada por Alberto Weretilneck, desde la oposición de Río Negro repudiaron el accionar de las fuerzas federales sobre la columna de los trabajadores docentes. A pocas horas de que finalice el paro por 48 horas, y una continuidad del conflicto sin apertura de paritaria, denunciaron que "no es un caso aislado" y alerta por la "falta de respuesta en salud, educación y obra pública".
"Es la incapacidad de dar respuesta a un pedido de genuino", reflexionó a El Destape el presidente del PJ provincial y titular de bloque en la Legislatura, José Luis Berros. Así denunció que semejanzas con las políticas nacionales y catalogó al gobernador "como el primer mileista" a nivel nacional y destacó "que ahora busca separarse porque ve que el Gobierno nacional hace agua por todos lados".
"Es una imagen que rechazamos de plano. No creemos que los conflictos se tienen que resolver con palos y gases", exclamó tras que el gremio de Unión de Trabajadores de la Educación (UNTRE) se retirara del puente Cipolletti-Neuquén luego de la represión.
El dirigente resaltó que este conflicto "no solo afecta a los trabajadores", sino que además dimensionó el "alcance al desarrollo de los estudiantes". En este mismo sentido, el gremio había destacado en un comunicado que la medida de fuerza acordada por asamblea, no solo encabezaba reclamos salariales, sino condiciones de infraestructura para el desarrollo y dictado de clases correspondiente en toda la provincia.
Cabe destacar que, la movilización fue motorizada tras el anuncio del congelamiento salarial a toda la planta estatal de la provincia, que se dio en simultaneo con el traspaso de rutas nacionales acordado por el Gobierno libertario.
La antesala a la movilización
Previo a la profundización del conflicto, el gremio docente ya venía alertando sobre el deterioro del diálogo con el Gobierno provincial y la falta de respuestas a sus reclamos. En ese escenario, durante una asamblea desarrollada a fines de abril en el Congreso General, los delegados resolvieron avanzar con una medida de fuerza en toda la provincia. “Frente a la ausencia de respuestas oficiales, resolvimos intensificar el plan de lucha”, señalaron desde el sindicato a través de un comunicado, en el que además convocaron a una participación “contundente” en el paro.
Entre las principales demandas, el sector reclama una recomposición salarial que lleve el salario mínimo docente a los dos millones de pesos, además de incorporar gradualmente las sumas no remunerativas al sueldo básico y mantener el esquema de actualización atado a la inflación. A esto se suma el pedido de implementar un índice patagónico que contemple el mayor costo de vida de la región.
En tanto, la secretaria gremial de UNTER, Norma Pérez, remarcó que las medidas fueron votadas colectivamente y sostuvo que el eje del reclamo continúa siendo la recuperación del poder adquisitivo. “Seguimos en conflicto porque exigimos una recomposición salarial correspondiente al último trimestre de 2025”, afirmó a Bariloche 2000.
