A horas del duelo entre Argentina e Inglaterra por el Mundial 2026, la Gendarmería Nacional volvió a reprimir una acción sorpresa de protesta de jubilados que se desarrolló en las inmediaciones del Congreso de la Nación. Entre los manifestantes se encontraba la agrupación de abuelos que responde al nombre de los 12 apóstoles, integrada por algunos excombatientes de la Guerra de Malvinas. En el lugar también fue agredido por las fuerzas de seguridad el padre Francisco "Paco" Olveira.
Según pudo saber El Destape, el encontronazo entre los jubilados y los uniformados fue sobre la Avenida Rivadavia, mientras los manifestantes intentaban marchar desde temprano al Palacio Legislativo. "Ellos empezaron a pegar primero. Pegaron piñas, trompadas y tiraron gas pimienta. A mí me golpearon en las espalda y me tiraron de la escalera", denunció Delia, una jubilada de 72 años que sufrió en carne propia los golpes de la Policía Federal, fuerza que junto a la de la Ciudad completó el cerco represivo para ejercer violencia injustificada contra los abuelos.
En diálogo con este medio, el padre Olveira denunció que la represión comenzó cuando los jubilados intentaban ingresar al anexo del Senado, ubicado frente al Congreso. Según relató, efectivos de seguridad los reprimieron apenas llegaron al ingreso y aseguró que recibió un golpe por la espalda que lo hizo caer al suelo. "En la entrada empezaron a reprimir de una. Me pegaron una piña de atrás y me tiraron al piso", relató el sacerdote.
Un reclamo que se volvió permanente
La protesta de este miércoles se inscribe en una serie de movilizaciones que los jubilados realizan de manera ininterrumpida desde comienzos de 2024 frente al parlamento. Cada semana, organizaciones de adultos mayores se concentran para reclamar una recomposición de los haberes previsionales, la restitución de la cobertura de medicamentos y medidas que compensen la pérdida del poder adquisitivo en un contexto de inflación y ajuste.
Con el correr de los meses, las marchas dejaron de ser convocatorias exclusivamente de jubilados y comenzaron a sumar el apoyo de sindicatos, organizaciones sociales, estudiantes, organismos de derechos humanos, hinchas de fútbol y excombatientes de Malvinas. En esta oportunidad, entre los manifestantes estuvo presente la agrupación Los 12 Apóstoles, integrada por veteranos de la guerra de 1982.
En paralelo, los operativos de las fuerzas federales también se transformaron en una constante. Bajo el protocolo antipiquetes impulsado por el Ministerio de Seguridad, las concentraciones de los miércoles suelen desarrollarse bajo un fuerte despliegue policial. Organizaciones de derechos humanos y organismos de monitoreo denunciaron en reiteradas oportunidades un uso desproporcionado de la fuerza durante estos procedimientos.
