Mauricio Macri encabezó el acto de relanzamiento del PRO en Parque Norte ante miles de dirigentes amarillos. El ex presidente valoró los resultados macroeconómicos del Gobierno, pero aseguró que es necesario un “próximo paso” que vaya hacia “la reconstrucción”. Con ese mensaje, las fuerzas macristas que lo escucharon se dividen entre los que quieren candidaturas propias en 2027 con Mauricio Macri Presidente y los que insisten con una alianza con Javier Milei.
Antes de la palabra del creador del PRO, otras espadas macristas tomaron el protagonismo en el escenario. La ex gobernadora María Eugenia Vidal no titubeó al prometer candidaturas propias en todos los territorios en las próximas elecciones. “Nos estamos preparando para competir en todo el país en 2027. El PRO en el 27 va a volver a ser protagonista”, aseguró frente a la ovación de la platea.
La vocera del gobierno porteño, Laura Alonso, fue más allá: “Mauricio para mí y muchos en el PRO es el mejor candidato a presidente. Nos estamos poniendo en marcha para tener candidatos, planes, equipos de gobierno desde cada municipio hasta la presidencia. Vas a ver. Quiero que Macri sea nuestro candidato”, dijo ante El Destape, en medio del acto.
Macri, en tanto, jugó con la posibilidad de candidaturas propias en todos los niveles. No se postuló ni lo sugirió. “Sabemos que el kirchnerismo no está muerto. Cuando intenten volver, el PRO va a estar ahí para impedirlo. La mejor manera de derrotar al kirchnerismo es gobernar mejor que ellos. Somos el próximo paso que construirá lo que viene”, expresó.
“Obvio que el próximo paso es con La Libertad Avanza”, retrucó otro de los protagonistas que tomó la palabra pero se posiciona en las antípodas de Laura Alonso. “No tenemos un candidato para el año que viene y si lo tuviéramos no lo diríamos. Dos años antes no te podés lanzar”, cuestiona. Sin embargo, en los territorios donde la alianza ya ocurre la convivencia no prospera. La autoridad partidaria de una provincia gobernada por el peronismo y que mantiene una alianza con LLA evaluó el día a día como “muy difícil” con los libertarios.
Esa discusión también tensiona a los gobernadores que deben mantener un buen vínculo con la Casa Rosada y tienen sus propias alianzas locales. En diálogo con este medio Ignacio Torres (Chubut) consideró que “falta para las elecciones, hay ansiedad” pero que el acto de hoy “es importante para demostrar un horizonte claro, coherente y que ese compromiso se contagie”. En clave federal Torres evaluó a la actividad como de “contención” porque un espacio político “requiere regularidad para sostener y contener a los que quieren ser intendentes y gobernadores”. Sobre la construcción electoral el gobernador - que integra Provincias Unidas- no descartó que el macrismo se integre a un frente más amplio. “En todo el mundo los esquemas son frentistas”, analizó. En la misma línea, una dirigente también del interior consideró que será necesario agrupar a todos los que estén en contra del gobierno de Milei y los que también sean antikirchneristas.
Con canciones de Tan Biónica, papelitos de colores y globos, Mauricio Macri volvió a la escena para mostrar una versión más clásica pero aggiornada del partido que fundó. Estuvieron los de siempre como Hernán Lombardi y Guillermo Dietrich y los nuevos cuadros técnicos de la Fundación Pensar que plasmaron propuestas de infraestructura e integración global.
Un ausente notable fue el ministro del interior Diego Santilli, quien se excusó por el viaje presidencial a Tucumán. “Toda su gente está acá. Yo le recomendé no venir”, aseguró un ladero de “El Colo” en múltiples batallas. “Si se sentaba acá, Karina Milei le iba a exigir que afirme la papeleta de afiliación a LLA. En cambio así sigue siendo un amarillo en el Gobierno”, justificó. El presidente del bloque amarillo en el Senado se sinceró y dijo que muchos abandonaron la bancada. "Perdimos algunos soldados que se fueron a otro partido pero nosotros nos quedamos", lanzó Martín Goerling Lara. La militancia no sabía cómo responder.
Los organizadores con el diputado Fernando De Andreis a la cabeza se sorprendieron de la convocatoria del evento. Dicen que hubo más de 3000 interesados de todo el país y que se vieron forzados a cortar las acreditaciones tempranamente. "Somos muchos más de lo que nosotros mismos creemos", reconoció el propio Macri.
