A pocos días del 50 aniversario del golpe de 1976, la madre de Plaza de Mayo María Takara de Oshiro falleció a sus 95 años. Fue una referente de derechos humanos que luchó por la Memoria, Verdad y Justicia para su hijo Jorge Eduardo Oshiro, desaparecido durante la última dictadura cívico-militar.
María Takara fue parte de la generación de madres que sostuvieron desde hace 50 años la memoria de sus hijos y la búsqueda de justicia para ellos. Era parte de la comunidad nikkei, la primera generación de inmigrantes japoneses nacidos fuera del Imperio del Japón. Su hijo Jorge Eduardo fue uno de los 17 nikkei desaparecidos durante la última dictadura militar en Argentina.
"La Subsecretaría de Derechos Humanos de la Provincia lamenta profundamente el fallecimiento de María Takara, madre de Jorge Eduardo Oshiro, detenido-desaparecido durante la última dictadura. María Takara integró una generación de madres que, con su lucha ejemplar, sostuvieron la memoria de sus hijos y la búsqueda de verdad y justicia, también desde la comunidad nikkei", indicó la Subsecretaría de Derechos Humanos bonaerense en un comunicado.
En 2020 había recibido su pañuelo de manos de Norita Cortiñas y se convirtió en una referente en derechos humanos dentro de la comunidad japonesa en Argentina. Como todas las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, fue parte de quienes trazaron el camino de la Memoria, la Verdad y la Justicia.
María Takara luchó, junto a su otra hija Elsa, por mantener viva la memoria de Jorge Eduardo, quien a sus 18 años fue secuestrado por un grupo de hombres armados en su casa de Villa Ballester, el 10 de noviembre de 1976, y hasta el momento continúa desaparecido.
