Crisis farmacéutica: más de 200 familias sin cobrar y desabastecimiento de medicamentos esenciales

Trabajadores de Santa Cruz y Tierra del Fuego reclaman el pago de salarios, aguinaldo y deudas pendientes. Apuntan contra la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF) por el incumplimiento de los compromisos asumidos. La falta de remedios ya impacta a pacientes con enfermedades crónicas y jubilados de distintas localidades.

28 de julio, 2026 | 12.41

Una importante cadena farmacéutica atraviesa una profunda crisis económica que mantiene en vilo a más de 200 familias de la provincia de Santa Cruz y Tierra del Fuego. Trabajadores del sector denunciaron que desde comienzos de este año perciben sus salarios de manera incompleta, mientras la falta de medicamentos y el cierre de algunas sucursales alimentan la preocupación por la continuidad de los puestos de trabajo.

En este contexto, los trabajadores de Autofarma, que opera tanto en territorio santacruceño como el fueguino, hicieron pública la situación y señalaron que la empresa atraviesa serias dificultades financieras. Según explicaron, los inconvenientes se profundizaron por la falta de pagos de la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF), situación que habría afectado la compra de medicamentos, el pago a proveedores y el cumplimiento de los salarios.

De acuerdo con el testimonio de los empleados, desde hace varios meses los haberes comenzaron a abonarse de manera fraccionada, con depósitos parciales que variaban según la disponibilidad de fondos. Aseguran que todavía resta cobrar una parte del sueldo de mayo, la totalidad de junio y el medio aguinaldo. "La semana pasada cobramos un 75% del sueldo de mayo. Todavía nos deben el porcentaje restante, todo el sueldo de junio y el aguinaldo", explicó Karina Vera durante una entrevista con el programa Arriba el Día.

Los empleados advirtieron que la crisis ya tuvo consecuencias concretas. En Río Gallegos cerró una sucursal céntrica, cuyos trabajadores fueron redistribuidos, mientras que en otras ciudades patagónicas también dejaron de funcionar algunos locales. Por su parte, el trabajador Eros Curti aseguró que la incertidumbre crece con el paso de los días. "Estamos trabajando normalmente, pero no sabemos si mañana nos van a decir que hay que cerrar. Esa incertidumbre es lo que más nos preocupa", señaló.

Además, cuestionaron la falta de acompañamiento del sindicato del sector. "Brilla por su ausencia. No hemos recibido ningún mensaje preguntando por la situación que estamos atravesando", manifestó Vera, al tiempo que remarcó que el principal objetivo es preservar las fuentes laborales y evitar que más sucursales cierren sus puertas.

Los empleados aseguran que, pese al complejo escenario, continúan asistiendo a sus lugares de trabajo y cumpliendo con sus horarios habituales. Sin embargo, reconocen que el futuro es incierto y que la falta de respuestas concretas genera un fuerte impacto económico y emocional entre quienes dependen de esta fuente laboral.

Desabastecimiento e impacto social

A la compleja situación laboral se suma una arista crítica para la salud pública regional: el faltante de medicamentos esenciales. Debido a las deudas acumuladas con las principales droguerías abastecedoras, las farmacias no están logrando reponer el stock mínimo necesario. Esta interrupción en la cadena de suministros afecta de manera directa a:

  • Jubilados y pensionados.

  • Pacientes con enfermedades crónicas que dependen de medicación diaria.

  • Afiliados a diversas obras sociales que acuden periódicamente a las sucursales.

En varias localidades santacruceñas, la escasez obliga a los vecinos a trasladarse a otras ciudades o afrontar elevados costos adicionales para adquirir sus tratamientos.