Corrientes: en medio del ajuste educativo de Valdés, escuelas suspenden meriendas y denuncian alimentos en mal estado

La suspensión de meriendas, la reducción de partidas y las denuncias por alimentos de baja calidad exponen el deterioro social que atraviesa la provincia desde la asunción de Juan Pablo Valdés.

20 de mayo, 2026 | 20.56

La crisis social y económica comenzó a impactar con fuerza en las escuelas públicas de Corrientes, donde en las últimas semanas crecieron las denuncias por suspensión de meriendas, reducción de partidas alimentarias y entrega de productos en mal estado destinados a comedores escolares. La situación ya se extiende a distintas instituciones del interior provincial y genera preocupación entre docentes y directivos, quienes advierten que miles de chicos dependen de la alimentación escolar para garantizar al menos una comida diaria en medio del ajuste del gobernador Juan Pablo Valdés.

Según pudo reconstruir NEA HOY, los problemas comenzaron a multiplicarse en establecimientos rurales y zonas vulnerables, donde las escuelas cumplen además una función central de contención social frente al aumento de la pobreza y la caída del poder adquisitivo.

Las dificultades incluyen demoras en la entrega de mercadería, reducción de insumos básicos y suspensión de servicios de copa de leche en distintos establecimientos educativos. En muchos casos, la situación obligó a docentes y comunidades escolares a organizar colectas solidarias para sostener mínimamente el servicio alimentario.

Juan Pablo Valdés y la Ministra Ana Miño.

La denuncia fue presentada formalmente por el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de Corrientes ante el Ministerio de Educación provincial encabezado por Ana Miño. En el escrito, el gremio expresó “su preocupación y rechazo” frente a las versiones sobre la suspensión de entregas de copa de leche y los recortes en partidas destinadas a alimentos preelaborados para las escuelas.

“Como consecuencia directa de esta quita, equipos docentes, directivos y comunidades educativas comenzaron a organizar campañas solidarias para recolectar leche, azúcar, galletitas y otros insumos básicos para garantizar un mínimo de alimentación para alumnos y alumnas”, señalaron desde el sindicato.

El escenario refleja además el deterioro social que atraviesa la provincia. Según datos difundidos por SUTECO, cerca del 70% de los estudiantes correntinos vive actualmente por debajo de la línea de pobreza, mientras que más del 55% de las familias atraviesa situaciones de desempleo o informalidad laboral.

La preocupación también fue planteada por referentes docentes independientes. En diálogo con NEA HOY, Luis Palacios describió una situación crítica dentro de las aulas y advirtió que la comida escolar se volvió indispensable para miles de estudiantes. “En muchos casos, la comida que se da en la escuela es la única que les sustenta durante todo el día y eso hoy más que nunca es necesario”, afirmó.

Palacios sostuvo además que la crisis económica está empujando a adolescentes a salir a buscar trabajo para colaborar con la economía familiar y remarcó que la solidaridad de docentes y comunidades escolares empieza a encontrar límites frente al deterioro salarial. “Cada vez se le hace más difícil poder ayudar al prójimo porque siempre lo hizo y siempre lo va a hacer. Cada vez estamos más desamparados”, aseguró.

A los recortes y faltantes se sumaron además denuncias vinculadas a la calidad de los alimentos entregados a establecimientos educativos. La diputada provincial Adriana Vidal Domínguez y el diputado César Lezcano presentaron un pedido de informes tras recibir denuncias sobre mercadería en mal estado distribuida en escuelas correntinas.

Según indicaron, algunos lotes de alimentos, particularmente galletitas, “no cumplen con estándares mínimos de salubridad” y debieron ser retirados de manera inmediata. “Es inadmisible que el Estado incumpla la Ley Provincial N° 6100 de Alimentación Saludable. Estamos ante una caída estrepitosa del valor nutricional de lo que reciben nuestros alumnos”, cuestionaron los legisladores.

El ajuste de Valdés contra los docentes

El conflicto docente se remonta desde hace meses, con el último hecho con data de los últimos días de abril. "Quedamos en que íbamos a hacer más reuniones, pero lamentablemente hasta este momento no tuvimos otras, queremos hablar por lo que está pasando el sector”, expresó a Perfil, el representante de la Asociación Correntina de Docentes Provinciales (ACDP), José Gea. El dirigente señaló que la devaluación y la inflación hacen imperiosa una nueva recuperación de haberes para evitar que el salario docente siga perdiendo terreno.

El pedido de reapertura de paritarias se apoya en datos que el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de Corrientes (SUTECO) presentó ante la cartera educativa dirigida por Ana Miño. Según el gremio, en la región del NEA la inflación acumulada alcanzó un 11,5% solo durante el primer trimestre del año, mientras que la Canasta Básica registra una suba del 24% desde agosto de 2025.

Uno de los principales focos de conflicto, además, es la denuncia presentada por SUTECO y la CTERA. Según los gremios, directivos y supervisores estarían imponiendo la asistencia obligatoria los días sábados para realizar tareas ajenas a la labor pedagógica, como limpieza, fumigación, arreglos de infraestructura y desinfección.

En una nota formal dirigida a las autoridades educativas, los sindicatos exigieron que se deje sin efecto esta medida al considerar que implica una sobrecarga laboral, ya que los docentes ya realizan tareas de planificación y corrección fuera del horario de clases. Además, remarcaron que se vulnera el derecho al descanso, al no respetarse las 48 horas semanales correspondientes, y advirtieron que no existe ningún tipo de compensación salarial ni acuerdo paritario que respalde estas jornadas extraordinarias. En ese sentido, también apuntaron a la crisis de infraestructura escolar y fueron categóricos: “No es responsabilidad del docente resolver el deterioro de los edificios educativos”.