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En el artículo de La Nación del 30 de agosto se anticipa que "al no actualizarles el incremento por inflación, habrá menos capital para el mantenimiento y bajará la calidad" del servicio de Edenor y Edesur. Se refiere al congelamiento definido por Mauricio Macri y convalidado por María Eugenia Vidal en abril de este año. Incluye, asimismo, el congelamiento del precio mayorista. En efecto, y consecuencia de ello, pareciera ser que estas empresas decidieron bajar las inversiones para el verano, lo cual desembocaría en un empeoramiento de la calidad del servicio, según anticipan. ¿Por qué? Por no habérseles aplicado un 8% de aumento en la tarifa.

Preguntamos: ¿Tan mal les fue que no pueden soportar un puñado de meses para que los empobrecidos y bastardeados usuarios tengan un verano con menos cortes? En igual dirección: ¿Tan mal diseñadas estuvieron las RTI que siquiera tienen 3 meses de espalda? ¿Tan endebles están de obras paliativas? ¿Tan caro les cuesta la poda de árboles, mencionada en la nota como uno de los costos en peligro? ¿Qué hay de la compensación recibida por el congelamiento con los usuarios comerciales e industriales? ¿Qué hay de las ganancias registradas? Y, por último, en el marco de la transferencia a la provincia, ¿acaso no recibieron ningún tipo de bono que pudieran contemplar? Reflexiones e interrogantes a propósito de la escandalosa extorsión que pone primera.

Al promediar la nota, la articulista cita a un vocero anónimo de "una empresa de distribución" (sic): "A nosotros los costos nos aumentaron también por inflación: tenemos actualización de paritarias, y nos subió el costo de mantenimiento, de la poda de árboles para que no interfieran en los cables de electricidad, la compra de herramientas, el aluminio, el transformador, entre otras cosas. Si no nos permiten aumentar los ingresos, tenemos que bajar las inversiones, que a la larga lo paga el cliente con una peor calidad del servicio". Y añadió: "Nos costó tanto regularizar la situación. Es una pena volver a quedar desfasados por montos muy pequeños".

Es decir, Edenor y Edesur habrían decidido bajar las inversiones para los próximos meses. Cuando la demanda dispare, la calidad del servicio se verá afectada, según anticipan. ¿Por qué? Por no aplicárseles un aumento del 8%. Interrogantes y reflexiones.

 

¿Congelamiento o resignación post PASO?

 

En primer lugar, preguntarse por qué ahora la advertencia y no cuando Macri y Vidal en el mes de abril y publicado oficialmente a principios de mayo, decretaron el congelamiento.

No hubo entonces, al menos no como ahora, advertencias de ningún tipo. Menos que menos publicadas en los diarios. Menos que menos señaladas las advertencias en sus Estados Financieros correspondientes al primer semestre ni en ningún "hecho relevante" informado por la CNV hasta antes de las PASO.

 

¿Y la menor demanda?

 

En segundo lugar, ¿qué hay de menores costos vinculados al espectacular desplome de la demanda? ¿Eso no compensa nada?

La demanda total de Edenor, primer semestre de este año, cayó 8,5% interanualmente. La residencial (55% del total): -8,7%. El dato más importante es que el retroceso es tan marcado que la demanda para todos los sectores se ubica por debajo de 2015 (cuatro años atrás). La residencial, por ejemplo, es 1,2% menor a la de aquel año, mientras que 5% la total. En cuanto a la industrial y comercial, el descenso va mucho más allá de 2013 (-7,7%).

En el caso de Edesur, mismo período, la caída fue del 7,3% para la demanda total y 7,5% la residencial (explica el 48%). Aquí, el retroceso es más marcado: no sólo cayó por debajo de 2015, sino de 2014 y para todos los sectores. Al igual que con Edenor, la demanda comercial e industrial para esta empresa también por debajo de 2013 (-1,5%).

 

¿Y las multimillonarias ganancias?

 

En tercero y, muy especialmente, ¿cómo que empeorará la calidad del servicio en verano por no aplicárseles el aumento residual que quedó pendiente? ¿Y las ganancias multimillonarias que vienen registrando al menos desde 2017? ¿No pudieron comprar dólares para cubrirse de las devaluaciones? ¿Y las ganancias de sus controlantes?

Edenor (propiedad de Pampa Energía), registró 151 millones de dólares de ganancia integral sumando 2017 y 2018. En cuanto a la ganancia operativa, fueron 249,8 millones de dólares.

Por otra parte, al mes de junio (acumulado), Edenor informó ganancias operativas por 1.644 millones de pesos, mientras que integrales por 10,828 millones.

Su controlante, Pampa Energía, obtuvo ganancias operativas sumadas en el último bienio por 1.255 millones de dólares.

En cuanto a Edesur (propiedad de ENEL y cuyo accionista minoritario es Nicolás Caputo), informó a la CNV ganancias integrales en 2017 y 2018 por un total de 19 millones de dólares (perdió 59 millones el primer año y ganó 79 millones el segundo). Respecto de la ganancia operativa, fueron 154 millones de dólares.

Al primer semestre de 2019, las ganancias operativas de esta empresa pegaron un espectacular salto interanual, alcanzando los 10.532 millones de pesos, mientras que de 8.586 millones las ganancias integrales.

Central Puerto, propiedad de Nicolás Caputo (entre otros) a través de SADESA, es accionista minoritario de Edesur. Pues bien, Central Puerto informó ganancias operativas sumadas en el último bienio por 969 millones de dólares. Por otra parte, repartió 1.417 millones de pesos en 2018 en concepto de dividendos. A la cotización promedio anual, unos 49,2 millones de dólares.

 

¿Cientos de millones de dólares para molinos importados pero cero pesos para poda de árboles?

 

En la nota del diario La Nación portadora de la primera extorsión de las mencionadas distribuidoras hacia el muy probable futuro gobernador Axel Kicillof, se lee: "A nosotros los costos nos aumentaron también por inflación: tenemos actualización de paritarias, y nos subió el costo de mantenimiento, de la poda de árboles para que no interfieran en los cables de electricidad,…". Estas palabras se las confió al diario un vocero de Edenor o de Edesur. Les subieron los costos por inflación y parece ser que ya no les alcanzan los costos (¿definidos a principios de año?) de la poda de primavera/verano.

Ironías aparte, resulta oportuno recordarle al diario como al anónimo vocero que, no preocupó a las controlantes o principales accionistas de Edenor y Edesur derivar los ingresos de los servicios regulados (ganancias) a los negocios privados por cientos de millones de dólares. En este ejemplo, a la estafa verde macrista.

Central Puerto (que tiene a SADESA de Caputo como accionista, a su vez, controlante minoritario de Edesur) informó haber recibido subsidios por 5.877 millones de pesos para la construcción de sus parques eólicos. (1) Por otra parte, ENEL, controlante mayoritaria de Edesur se gastó... ¿Cientos de millones de dólares y miles de millones de pesos en subsidios para molinos importados pero cero pesos para la poda de árboles?

 

¿Y los multimillonarios bonos/auxilios estatales de este primer semestre?

 

En cuarto lugar, mencionar que ambas empresas percibieron 25.000 millones de pesos entre mayo y junio del corriente. Efectivamente, en concepto de "Acuerdo de Regularización de Obligaciones" consecuencia de la transferencia de las concesionarias a la jurisdicción bonaerense, el Estado nacional depositó en las cuentas de Edenor y de Edesur unos 13.066 y 12.299 millones de pesos, respectivamente.

¿Y ese increíble regalo en una Argentina desmantelada con usuarios empobrecidos a extremos históricos -que consumen a niveles de cuatro o cinco años atrás-? ¿Acaso tampoco puede paliar el insólitamente anunciado empeoramiento del servicio?

Y un detalle nada menor al respecto del multimillonario bono. Conforme a lo pactado entre las distribuidoras y el Estado nacional en el marco del Acuerdo de Regulación de Obligaciones, las primeras se comprometieron a destinar parte de esos ingresos (en calidad de "inversiones adicionales a las establecidas en las RTI") en la "mejora, confiabilidad y seguridad del servicio". Así figura en los Estados Financieros de Edenor y Edesur. En la imagen que sigue, la mención en la segunda.

 

¿Y el aumento a industrias y comercios compensador del congelamiento?

 

En quinto y último, debe tenerse presente que el congelamiento de la tarifa fue únicamente para los usuarios residenciales. Los comerciales e industriales no fueron incluidos. Y no solamente que no fueron incluidos, sino que recibieron un aumento para compensar a las empresas los menores ingresos por el congelamiento a los residenciales (Resolución 14/2019). Hasta donde sabemos, la sutileza fue más que convenientemente censurada.

Si bien pudo ser censurada por los medios de comunicación oficialistas, no pudo serlo por las empresas en sus informes a la CNV. Veamos. Según se señaló en los Estados Financieros de Edesur correspondientes al 30 de junio de 2019, página 26, el congelamiento residencial fue compensado ya que se aumentó un 4% a los usuarios no residenciales. Igual con Edenor, de acuerdo a lo indicado en la página 10 de sus Estados Financieros para el mismo período.

 

Conclusión

 

Edenor y Edesur tuvieron ganancias operativas por 404 millones de dólares para el bienio 2017 y 2018. En lo que va de 2019 (primer semestre), ganancias integrales sumadas que rondan los 20.000 millones de pesos, entre otras cosas, gracias al "bono" de 25.000 millones de pesos obsequiado por el Estado nacional (fundido, por cierto) a cuenta de la transferencia a la provincia. "Bono", como fuera visto, atado a un compromiso de las distribuidoras de invertir adicionalmente a lo pactado en las RTI, compromiso ya violado.

Lógicamente, a sus controlantes o dueños más importantes tampoco les fue para nada mal: obtuvieron ganancias operativas totales por cerca de 2.000 millones de dólares en 2017 y 2018. De estas ganancias, parte se dirigió a dividendos, parte a reservas facultativas para futuro reparto de dividendos y parte a negocios privados, como por ejemplo los parques eólicos del Plan RenovAr. O sea, ganancias provenientes del segmento regulado a molinos importados por cientos de millones de dólares.

Pero claro, el pseudo congelamiento de abril fundió a Edenor y a Edesur. Y la situación de sus controlantes es tan dramática que no pueden interceder. Ninguna cuenta con espalda suficiente para invertir nada de nada; siquiera pueden hacer frente al dinero para la poda de árboles.

Así que ya nos advierten: ante el menor y tradicional temporal de verano: apagones y cortes que las distribuidoras habrán de informar oficialmente como "razones ajenas…". Ante el menor pico de consumo el primer día de calor: decenas de miles de usuarios sin servicio, a lo que nos dirán: "les avisamos en septiembre que no podríamos mantener la calidad del servicio". Y eso que el congelamiento no sólo se limitó a cerca de la mitad de su demanda, sino que los usuarios no alcanzados por la medida (la restante mitad) padecieron un aumento superior al previsto a los efectos de compensar los menores ingresos por el susodicho supuesto congelamiento sobre el sector residencial.

Escandalosa extorsión. ¿A alguien le cabe alguna duda?