Trump reconoció que no pagaría una entrada del Mundial 2026 por el costo y dejó en offisde a Infantino

Donald Trump cuestionó los valores del Mundial 2026 y admitió públicamente que no pagaría una entrada por el alto costo, a contramano de lo que dijo el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

07 de mayo, 2026 | 15.55

Falta cada vez menos para el inicio del Mundial 2026Donald Trump sorprendió con una crítica hacia el precio de las entradas. El presidente de Estados Unidos aseguró que ni siquiera él pagaría más de 1.000 dólares para asistir al debut de la selección norteamericana y dejó abierta la posibilidad de revisar el impacto que los valores tienen sobre los fanáticos. Mientras tanto, la FIFA, con Gianni Infantino a la cabeza, defiende su política de precios en medio de una creciente polémica global.

En una entrevista con el Washington Post, Trump reaccionó con honestidad brutal al enterarse que algunos tickets para el debut de Estados Unidos frente a Paraguay superan los 1.000 dólares. “No conocía esa cifra. Me gustaría estar allí, pero sinceramente tampoco lo pagaría”, reconoció el mandatario estadounidense.

El encuentro se disputará el próximo 12 de junio en Los Ángeles y marcará el estreno del conjunto norteamericano en el torneo más importante del fútbol mundial. Las declaraciones del presidente rápidamente generaron repercusión, porque llegan en medio de un creciente malestar entre los aficionados por los precios fijados por la FIFA y por el negocio de la reventa.

La FIFA y Gianni Infantino defendieron los precios

Mientras las críticas aumentan, la FIFA mantiene firme su postura. El presidente del organismo, Infantino, defendió la utilización del sistema de precios dinámicos y aseguró que el mercado estadounidense obliga a manejar cifras elevadas.

Durante su exposición en la Conferencia Global del Instituto Milken en Beverly Hills, Infantino argumentó que el Mundial 2026 se desarrolla en “el mayor mercado de entretenimiento del planeta” y agregó: “Tenemos que analizar el mercado y aplicar tarifas acordes”.

Incluso, el presidente de la FIFA ironizó sobre la reventa extrema que ya existe para algunos partidos. Según reveló, hay entradas publicadas por más de dos millones de dólares para la final que se jugará el 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. “Al que compre una entrada de ese precio le llevo personalmente un pancho y una Coca-Cola”, bromeó.

Actualmente, el valor promedio para asistir a la final ronda los 13 mil dólares, una cifra muy superior a la de Qatar 2022, donde el ticket promedio costaba cerca de 1.600 dólares.

Trump y su aparente preocupación por la clase trabajadora

Más allá de reconocer el éxito comercial del torneo, Trump mostró preocupación por el impacto que los precios podrían tener sobre los sectores populares de Estados Unidos. El mandatario dejó entrever que su administración podría analizar la situación si considera que los valores terminan alejando a los fanáticos tradicionales del fútbol. “Si la gente de Queens, Brooklyn y quienes me apoyan no pueden ir, me sentiría decepcionado”, expresó.

De todas maneras, también destacó el enorme nivel de ventas alcanzado por la competencia. “Nunca habían visto algo así. Se rompieron todos los récords”, afirmó, en referencia a los más de cinco millones de tickets vendidos, según cifras oficiales de la FIFA.y recordó que durante su primera presidencia impulsó la candidatura de Estados Unidos como sede de la Copa del Mundo.

Las denuncias contra la reventa y los precios excesivos

La polémica no se limita a Estados Unidos. En Europa, grupos de aficionados ya presentaron denuncias antimonopolio contra la FIFA y calificaron como “abusivos” los precios establecidos para el Mundial 2026. Muchos simpatizantes aseguran que los tickets terminaron en manos de revendedores que luego multiplican los valores en plataformas secundarias.

Infantino defendió el sistema argumentando que la reventa legal en Estados Unidos obliga a fijar precios altos desde el comienzo para evitar especulaciones todavía mayores. “En este país tampoco se puede asistir a un gran evento deportivo por menos de 300 dólares”, señaló el dirigente.

La situación genera preocupación porque el Mundial 2026 será el más grande de la historia, con 48 selecciones y 104 partidos distribuidos entre Estados Unidos, México y Canadá.

Un Mundial récord… pero con problemas en el turismo

Aunque la venta de entradas avanza a ritmo récord, otro dato encendió alarmas en la organización: las reservas hoteleras están muy por debajo de lo esperado. Según un informe de la Asociación Estadounidense de Hoteles y Alojamiento, casi el 80% de los hoteles de las ciudades sede operan por debajo de las proyecciones realizadas para el torneo.

El caso más llamativo aparece en Kansas City, donde entre el 85% y el 90% de los operadores aseguraron que la demanda es incluso inferior a la de un verano habitual sin eventos deportivos.

Los especialistas apuntan a varios factores: las demoras en la obtención de visas, el alto costo de los viajes y el contexto geopolítico internacional. Pese a eso, la FIFA mantiene expectativas enormes y calcula que el impacto económico del Mundial 2026 rondará los 30 mil millones de dólares.