Sorpresa en Argentina por la burrada que dijeron en ESPN sobre los goles de Messi: "Están manchados"

Mientras el mundo del fútbol se rendía ante el nuevo récord de Messi, un viejo conocido eligió el camino contrario y encontró la forma de ponerle un pero a sus 18 goles.

23 de junio, 2026 | 21.48

La noche de Lionel Messi ante Austria fue, otra vez, de las que entran en los libros: doblete, triunfo 2-0 y la consagración como máximo goleador en la historia de los Mundiales, con 18 tantos. Pero como ya es costumbre, en medio de la lluvia de elogios apareció una voz dispuesta a remar en contra. Y esta vez fue más lejos que nunca.

Se trata de Álvaro Morales, panelista del programa Futbol Picante de ESPN y uno de los detractores más conocidos del capitán argentino. Fiel a su estilo, acompañó el partido con una catarata de mensajes en su cuenta de X, cuestionando cada acción favorable a la Selección.

De festejar el penal errado a hablar de "messidotecnia"

Morales arrancó pidiendo la expulsión de Lautaro Martínez y, cuando Messi falló el penal a los nueve minutos, no ocultó su festejo con un mensaje cargado de ironía. Tras el 1-0, insistió en que había existido una infracción previa no sancionada y prometió seguir "desenmascarando la narrativa de la messidotecnia".

Álvaro Morales se volvió a meter con Messi.

Sus reparos chocaron con lo que mostró el propio desarrollo del juego: la falta sobre Lautaro que derivó en el penal fue revisada por el VAR y convalidada como correctamente cobrada. Aun así, el periodista sostuvo que en la jugada "no hay ninguna falta" y deslizó la existencia de supuestos "intereses" dentro de la FIFA.

"Están manchados": el palito a los 18 goles

El pico llegó al referirse al récord. Para Morales, los 18 goles mundialistas de Messi "están manchados" y merecen "un asterisco". Su argumento: que el rosarino debió ser expulsado y que el primer tanto ante Argelia, en el debut, fue en realidad un gol en contra del arquero Luca Zidane, tras un leve desvío.

No es la primera vez que recurre a ese libreto: ya en el estreno mundialista había hablado de un "triplete manchado". Frente a su lectura, hasta el entrenador de Austria, Ralf Rangnick, definió a Messi como "el mejor", en una frase que resume el contraste entre la euforia general y la cruzada del periodista.