Quién es la esposa de Lionel Scaloni: así es Elisa Montero y cómo es su historia de amor

La pareja se conoció de casualidad y rápidamente se enamoró. Cómo es la familia que formó Lionel Scaloni.

09 de junio, 2026 | 17.20

Detrás de cada gran entrenador suele haber piezas fundamentales para su desempeño, y en el caso de Lionel Scaloni, tiene nombre y apellido: Elisa Montero, su esposa desde hace más de una década y la mujer que, según él mismo reconoció, fue clave para que decidiera dar el salto a la dirección técnica.

Quién es Elisa Montero, la mujer de Lionel Scaloni

De perfil bajo, Elisa Montero es mallorquina y, si bien prefiere mantenerse lejos de los flashes, suele estar presente en los momentos más importantes de la carrera de Scaloni, como el triunfo del Mundial Qatar 2022. 

Lionel Scaloni y Elisa Montero tuvieron dos hijos, Ian y Noah

Madre de Ian y Noah, los dos hijos que tiene junto al DT campeón del mundo, Elisa construyó su vida lejos del ruido mediático que rodea a la Selección Argentina. Trabajó durante años en Olivetti, la empresa familiar, y también en Zara para llegar a fin de mes. Su carrera se mantuvo lejos del mundo del fútbol, pero de todas formas logró cruzarse con Scaloni y lo acompañó mientras se convertía en uno de los técnicos más exitosos de la historia de la Selección Argentina.

Cómo se conocieron Scaloni y Elisa Montero: la historia de amor del DT de la Selección

La historia de amor entre Lionel Scaloni y Elisa Montero nació en Mallorca, durante la época en que el entonces volante central jugaba cedido en el club de la isla. Fue en una cena de equipo en un restaurante donde todo comenzó. Él la vio, ella estaba con sus compañeras de vóley, y el flechazo fue inmediato, aunque solo para Scaloni.

El DT lo describió así en su biografía oficial, escrita por el periodista Diego Borinsky: "La conocí en Mallorca, en un restaurante Teníamos una cena con el equipo y ella estaba con sus compañeras de vóley. La vi y fue un flechazo. Cuando pasó con una amiga al baño, la encaré. Charlé dos minutos, o menos, le hice las típicas preguntas. Nada, no me dio ni pelota. Muy borde, como dicen acá, antipática, seca".

La reacción de Elisa no fue más alentadora: un camarero le acercó una rosa de parte de alguien de la mesa del equipo y, cuando Scaloni se animó a acercarse para preguntar si le había gustado, ella apenas respondió con un "gracias" y siguió su camino. Sin embargo, el técnico no abandonó. Rastreó el club de vóley donde ella entrenaba, volvió al restaurante a buscar información y estuvo semanas insistiendo hasta dar con un contacto. "Rompí los huevos 20 días hasta que me dieron el contacto de una compañera de Elisa", contó.

Lo que Elisa no sabía era que su padre sí conocía muy bien al futbolista que acababa de cruzarse en su camino. Tal como ella recordó en el mismo libro: "Cuando volví por la noche y le comenté a mi padre que había intercambiado unas palabras con un futbolista de apellido Scaloni, me dijo: '¡Pero cómo no lo conocés, Elisa! Si es muy bueno y tal'. Ni lo había oído nombrar".

Con el tiempo, Elisa aceptó salir con él y lo que siguió fue una conexión genuina. "Era muy simpático. Tiene unas bromas de estas que te agarran, muy alocado, íbamos en el coche, metía canciones argentinas y se ponía a cantar como si fuera Pavarotti, muy suelto, muy natural, muy transparente", describió ella. Cuando su cesión en Mallorca terminó y tuvo que volver a la Lazio, Elisa tomó una decisión que cambiaría su vida: hacer las valijas y seguirlo a Italia.  Allí formaron una familia, con el tiempo nació Ian, el mayor de sus hijos. Noah llegó años después, de regreso en la isla donde todo empezó.