Por qué Luca Zidane juega en Argelia y de qué nacionalidad es

El hijo del legedario futbolista Zinedine Zidane juega el Mundial 2026 con el equipo africano.

09 de junio, 2026 | 08.00

Luca Zidane ha construido una carrera propia en el fútbol profesional, una tarea nada sencilla teniendo en cuenta que es hijo de una de las máximas leyendas de este deporte, el gran Zinedine Zidane. Desde sus primeros pasos como arquero mostró condiciones para destacarse y fue avanzando en distintas categorías hasta consolidarse en el fútbol europeo.

En los últimos años, Luca logró consolidarse como arquero profesional en España y ganó protagonismo suficiente para ser considerado por distintas selecciones. Sin embargo, cuando llegó el momento de definir su futuro a nivel internacional, optó por representar a Argelia, una decisión que responde tanto a cuestiones de identidad y búsqueda deportiva, como a un fuerte vínculo familiar y cultural con el país africano.

Por qué Luca Zidane juega para Argelia

La razón por la que Luca Zidane juega para Argelia está relacionada con sus raíces familiares. Aunque nació en Marsella, Francia, y defendió a las selecciones juveniles francesas durante gran parte de su formación, el arquero es elegible para representar al combinado africano debido a la ascendencia de su padre, Zinedine Zidane. Los abuelos paternos de Luca eran originarios de Argelia y emigraron antes del nacimiento del ex futbolista, lo que permitió que el guardameta pudiera acceder a la nacionalidad deportiva argelina.

Luca Zidane junto a su papá Zinedine.

Tras no llegar a debutar con la selección absoluta de Francia, Luca tuvo la posibilidad de solicitar el cambio de federación para competir internacionalmente con Argelia. La autorización fue concedida y el arquero pasó a formar parte de la estructura del seleccionado africano, una incorporación que generó expectativa por su experiencia en el fútbol español y por el apellido que representa dentro del deporte mundial.

La carrera de Luca Zidane

Luca Zidane atajó en el Real Madrid Castilla entre 2016 y 2019, intentando construir un lugar dentro del mismo club. Pero sus actuaciones eran vistas con otros ojos, mucho más exigentes que para otros arqueros, y sostenerse se volvió cada vez más difícil cuando el apellido condicionaba cualquier análisis sobre su rendimiento, el cual se veía el doble de exigido por el apellido que lleva

“Cuando juego soy Luca, no Zidane”, expresó públicamente hace algunos años, cansado de que las comparaciones aparecieran antes que su propio juego. Con el tiempo entendió que, para crecer de verdad, necesitaba salir de la Casa Blanca. Así comenzó, en 2020, a recorrer distintos equipos del ascenso español o más chicos de primera. Así pasó por Racing de Santander, Rayo Vallecano, Eibar y finalmente Granada, donde encontró estabilidad, lejos del ruido permanente de Madrid.