El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ordenó a sus Fuerzas Armadas concentrar de manera sistemática los ataques con drones sobre las refinerías de petróleo en territorio ruso. La estrategia busca golpear el corazón económico y logístico del Kremlin en un momento en el que, según Kiev, crece el malestar social en varias ciudades de Rusia debido al desabastecimiento de nafta y gasoil, un escenario que ya provocó largas filas de vehículos en las estaciones de servicio y peleas entre ciudadanos.
Zelenski aseguró que la crisis de combustible en Rusia se agudiza debido a la negativa de Vladímir Putin de poner fin a la invasión y advirtió que la ofensiva aérea sobre infraestructura clave no se va a detener. Para profundizar este frente de tormenta, el mandatario ucraniano anunció la creación de una nueva estructura militar mediante un decreto presidencial: un "comando especial" encargado exclusivamente de coordinar los ataques de largo alcance, el cual tendrá la misión de concentrar el total de los recursos disponibles para degradar la capacidad de combate e industrial rusa. "Nuestros ataques de largo alcance ya alcanzaron varias regiones de la propia Rusia e intensificaremos esta estrategia. Nuestros soldados tendrán muchas más oportunidades de alcanzar a los ocupantes rusos", advirtió Zelenski en un mensaje difundido a través de sus redes sociales.
En las últimas horas, el líder ucraniano destacó el éxito de las operaciones recientes, celebrando que los vehículos no tripulados de fabricación local lograron vulnerar las defensas antiaéreas del Kremlin a distancias inéditas. "Los drones ucranianos llegaron a Siberia y atacaron la refinería de petróleo en Omsk", detalló Zelenski, subrayando que la aviación ucraniana ya golpeó instalaciones ubicadas a casi 2.500 kilómetros de la línea del frente de batalla.
El mapa de los impactos abarca un abanico geográfico muy amplio que va desde regiones tradicionales de combate como Rostov o Briansk, hasta zonas industriales profundas del mapa ruso como Sarátov, Tver, Stávropol, Krasnodar, Tartaristán, Baskortostán y Vorónezh, además de objetivos en los distritos de Moscú y Leningrado.
Según el análisis de Kiev, esta presión constante sobre el motor petrolero busca quebrar el consenso interno en la sociedad rusa y en la propia élite de Moscú. El presidente ucraniano concluyó asegurando que sus propuestas de paz no solo tienen un fuerte respaldo internacional, sino que ya cuentan con apoyos dentro del círculo íntimo de Putin, donde muchos funcionarios empiezan a comprender que la continuidad de la guerra a este costo interno es insostenible.
Con información de EuropaPress.
