El Reino Unido y la Unión Europea firmaron el tratado que redefine la frontera de Gibraltar

El acuerdo elimina los controles físicos en la frontera terrestre con España. Los controles migratorios se trasladarán al aeropuerto y al puerto bajo un formato de supervisión conjunta.

14 de julio, 2026 | 13.00

En lo que representa uno de los hitos diplomáticos más significativos desde la concreción del Brexit, el Reino Unido y la Unión Europea firmaron oficialmente en Bruselas el tratado definitivo sobre el estatuto de Gibraltar. El acuerdo histórico, que entrará en aplicación provisional a partir de la medianoche de este miércoles 15 de julio, derriba la histórica barrera física a la que popularmente se la conocía como "la verja" y que separa al territorio británico de ultramar con el suelo español, garantizando el libre movimiento de personas y mercancías.

La rúbrica del documento se concretó en la sede de la Comisión Europea por parte del comisario de Comercio del bloque, Maroš Šefčovič; el ministro de Estado británico para Europa, Stephen Doughty; el ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares; y el ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo. Las partes involucradas celebraron la resolución de un conflicto administrativo que llevaba más de cuatro años de complejas negociaciones y que había dejado al Peñón en un limbo legal tras la salida británica de la UE.

"Este acuerdo abre un nuevo capítulo con la UE y España, respaldando el empleo, el crecimiento y la prosperidad a ambos lados de la frontera", destacó el ministro británico Stephen Doughty tras estampar su firma en Bruselas.

Nuevas reglas de convivencia y controles compartidos

A partir de la entrada en vigencia del tratado, los más de 15.000 trabajadores transfronterizos y residentes de la zona vivirán una transformación en su rutina diaria. Los habitantes de Gibraltar podrán ingresar a España utilizando únicamente sus tarjetas de residencia locales sin necesidad de que las autoridades fronterizas les sellen el pasaporte, al tiempo que los ciudadanos españoles y del espacio Schengen podrán cruzar al Peñón exhibiendo su documento de identidad.

El principal cambio operativo radicará en el traslado de la seguridad aduanera ya que al eliminarse las largas colas y retenes en el paso terrestre, los controles fronterizos de la normativa Schengen se desplazarán formalmente al aeropuerto y al puerto de Gibraltar. En estas terminales, los pasajeros procedentes de vuelos internacionales deberán mostrar sus pasaportes ante una doble línea de oficiales tanto gibraltareños como de la Policía Nacional española. En relación a ello, el Ministerio del Interior británico detalló que buscará replicar de forma idéntica el sistema de control yuxtapuesto que utiliza actualmente la policía francesa en la estación internacional de tren de St Pancras, en Londres, para el servicio del Eurostar.

El texto refrendado por las delegaciones internacionales deja explícitamente a un lado el histórico y sensible debate sobre la soberanía de este enclave estratégico de gran importancia militar, el cual fue cedido formalmente a la Corona británica bajo el Tratado de Utrecht en 1713 tras la Guerra de Sucesión española.

Con la soberanía intacta y "aparcada" para priorizar el desarrollo comercial, el Peñón pasará a formar parte de una unión aduanera a medida con la UE, lo que implicará la convergencia progresiva de su sistema tributario indirecto con el bloque europeo en un plazo de tres años. De este modo, se busca potenciar los vuelos comerciales hacia nuevos destinos europeos y dinamizar la economía de toda la región contigua del Campo de Gibraltar.

Con información de Reuters