El empresario estadounidense Peter Thiel se reunió con el presidente paraguayo Santiago Peña durante su visita a Asunción esta semana. Según confirmó el mandatario en sus redes sociales, conversaron sobre desarrollo tecnológico y las "oportunidades de mercado" que Paraguay podría ofrecer "en inteligencia artificial y energía" en los próximos años.
Thiel es uno de los empresarios más influyentes de Silicon Valley. Es uno de los cofundadores de PayPal, fue uno de los primeros inversores de Facebook y es el creador Palantir Technologies, empresa especializada en ciberseguridad que trabaja con gobiernos y empresas privadas.
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En las últimas semanas se instaló en Buenos Aires y mantuvo reuniones con el presidente argentino Javier Milei para conversar sobre inversión en tecnología, energía e inteligencia artificial. Desde
"Mantuve una importante reunión con Peter Thiel, cofundador de PayPal y Palantir Technologies, y uno de los inversores más visionarios del mundo. Conversamos sobre las oportunidades que Paraguay ofrece para el capital privado en sectores como inteligencia artificial, energía y tecnología financiera", escribió el presidente Peña en su cuenta de X, la cual acompañó con una foto con el empresario.
"Nuestro país tiene todo para atraer inversión de largo plazo, estabilidad, crecimiento y una economía en transformación. Seguimos trabajando para atraer más inversiones que beneficien a todos los paraguayos", concluyó Peña en su posteo.
Quién es Peter Thiel y por qué está en la Argentina y América Latina
Thiel llegó a la Argentina antes del 6 de abril, hace más de un mes, y tiene previsto permanecer en el país durante al menos dos meses. Llegó a bordo de su avión privado modelo Bombardier Global 7500, un jet que tiene un precio de mercado cercano a los 80 millones de dólares y un costo operativo de casi 10 mil dólares la hora. En el mismo avión hizo y planea hacer viajes por distintos puntos del país y de la región. Esta es su tercera visita a la Argentina desde que asumió Milei.
El dueño de Palantir compró una mansión de Barrio Parque durante el año pasado y habría estado averiguando por propiedades en la Patagonia. Thiel mantiene negocios con empresas argentinas y quiere, además de supervisar de cerca esos lazos, profundizar sus vínculos con el país por el que tiene una profunda admiración: le entusiasma el proyecto de Milei y la idea de un primer experimento libertario al frente de un Gobierno.
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Las críticas de Thiel a la democracia y su idea anti-política
El empresario es un férreo crítico de la democracia, a la que acusa de ser "una trampa". Para Thiel, de esa trampa solo se puede salir deshaciéndose de la política. El empresario es un convencido de la privatización de la gestión de lo público, que dejaría entonces de ser público. El sistema de gobierno que imagina es el de ciudades-Estado gobernadas por empresas cuyos CEOs son señores feudales, que tienen poder absoluto sobre la vida y la propiedad de quienes viven allí. Cree devotamente en que la ciencia no avanza y la culpa la tienen la burocracia científica y la administración federal.
"No creo que la libertad y la democracia sean compatibles", sostiene Thiel entre sus allegados, y como remedio a ese retardo defiende el modelo político propuesto por uno de sus viejos socios Curtis Yarvin: la humanidad necesita una monarquía dirigida por un CEO en el que los ciudadanos son los accionistas.
