El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, bloqueó la promulgación de una ley sobre vivienda para presionar al Congreso estadounidense y exigir la aprobación de la Ley SAVE America, una norma que busca endurecer las condiciones para votar en el país. El proyecto generó tensiones incluso hacia dentro del Partido Republicano y, por amenaza del propio Trump, paralizaría la agenda parlamentaria a pocos meses de las elecciones de medio término de noviembre.
En el marco de su batalla cultural, el presidente Trump frenó la firma de una importante ley de vivienda que fue aprobada por legisladores republicanos y demócratas, presentado además como uno de los principales logros bipartidistas del año. Sin embargo el magnate republicano fue más allá y advirtió que no promulgará nuevas leyes ni permitirá que avance parte de la agenda legislativa republicana hasta que el Congreso apruebe la Ley SAVE America.
La iniciativa retoma varios de los argumentos que Trump utilizó tras su derrota electoral de 2020, cuando denunció sin pruebas un supuesto fraude masivo vinculado al voto por correo y a la participación de personas no habilitadas para sufragar. Esas acusaciones fueron rechazadas por tribunales, funcionarios electorales e incluso por integrantes de su propia administración. Sin embargo, el presidente convirtió esas denuncias en una bandera política y ahora intenta traducirlas en cambios legislativos que, según afirman los opositores, podrían restringir el acceso al voto y aumentar el control político sobre el proceso electoral bajo el argumento de reforzar la seguridad de los comicios.
¿Qué propone la Ley SAVE America?
La denominada SAVE America Act apunta a modificar las reglas de inscripción electoral en Estados Unidos. El proyecto exige que los ciudadanos presenten documentación que pruebe su ciudadanía para registrarse como votantes en elecciones federales. Además busca restringir de manera significativa el voto por correo, un mecanismo utilizado por millones de estadounidenses y que cobró especial relevancia durante la pandemia.
Los impulsores de la iniciativa sostienen que las medidas son necesarias para evitar fraudes electorales y garantizar que únicamente ciudadanos estadounidenses participen en los comicios. Sin embargo, organizaciones de derechos civiles y legisladores demócratas afirman que los casos de fraude son extremadamente escasos y que la ley podría dificultar el acceso al voto de millones de personas.
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La nueva batalla cultural de Trump
Más allá de los aspectos técnicos, la Ley SAVE America se convirtió en una pieza central de la estrategia política de Trump. El presidente la presenta, en sus propias palabras, como una herramienta para "defender la identidad nacional" frente a la inmigración irregular y como una respuesta a lo que considera una "flexibilización excesiva" de las normas electorales.
Por esa razón el debate va más allá del mero terreno legislativo. Para el trumpismo, la iniciativa forma parte de su batalla cultural más amplia, que enfrenta a sectores conservadores con progresistas en temas como inmigración, ciudadanía, derechos políticos y el rol del Estado. Sin embargo este tema genera divisiones dentro del Partido Republicano. Porque si bien muchos legisladores respaldan el contenido de la ley, varios senadores reconocen que no existen los votos necesarios para aprobarla debido a la oposición demócrata y a las reglas parlamentarias del Senado.
Sin embargo la decisión de Trump de condicionar la firma de la ley de vivienda provocó malestar incluso entre dirigentes republicanos. El líder de la mayoría en el Senado, John Thune, reiteró que actualmente no existe una vía realista para aprobar la SAVE America Act y advirtió sobre el riesgo de paralizar otras iniciativas prioritarias.
