El izquierdista Roberto Sánchez encabezaba el domingo la elección presidencial de Perú frente a la derechista Keiko Fujimori, según un conteo rápido de la firma privada Ipsos, que advirtió que la diferencia estaba dentro del margen de error y debía considerarse un "empate técnico" mientras se espera el resultado oficial.
Sánchez obtenía un 50,3% y Fujimori un 49,7% en el conteo rápido de Ipsos, que usa una muestra representativa de los centros electorales de todo el país y no es un recuento oficial, pero ha sido un indicador preciso en las dos últimas décadas de elecciones.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) había comenzado a entregar horas antes los primeros resultados parciales, que mostraban que Fujimori, hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori, encabezando la votación con 52,72%, tras el recuento de 51,15% de las actas. Sánchez obtenía un 47,28%.
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Los primeros resultados oficiales consideran más mesas de votación de áreas urbanas, como Lima, donde Fujimori cuenta con mayor apoyo. Los votos del interior del país tardan más y se inclinan históricamente a un candidato de izquierda.
El conteo rápido de Ipsos coincidió con el conteo final de 2021 y 2011 y se desvió 0,4 puntos porcentuales en 2016, pero determinó correctamente el ganador.
"No es momento de celebrar", dijo el presidente de Ipsos Perú, Alfredo Torres, tras difundir el conteo rápido en una conferencia de prensa.
Analistas dicen que si los resultados son muy ajustados, el conteo final podría dilatarse semanas, como ocurrió en la primera vuelta.
Las últimas encuestas habían mostrado un empate estadístico tras la primera ronda del 12 de abril, afectada por enormes fallos logísticos y denuncias de fraude, en la que Fujimori y Sánchez participaron con otros 33 candidatos.
Sánchez o Fujimori recibirán un país golpeado por escándalos de corrupción y el avance de la criminalidad, y deberán cargar con la expectativa de cerrar una década de profunda inestabilidad política en la que ningún gobernante electo logró terminar su mandato.
Tras el conteó rápido, Sánchez desde un balcón de su local partidario en Lima saludó a sus seguidores para agradecer la votación, pero no llegó a declararse ganador de las elecciones.
Fujimori anticipó que serán "dias largos para conocer los resultados finales". La candidata, en una breve declaración a periodistas en un hotel, dijo además que sería "irresponsable" que alguien se declare ganador antes del recuento total de votos.
FIGURAS ANTAGÓNICAS
Fujimori, quien postula por cuarta vez, se había presentado como garantía del orden y la estabilidad económica, atrayendo votantes alarmados por el aumento de la delincuencia y la inseguridad, considerada el mayor problema de Perú.
Sin embargo, la figura de la hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori, quien estuvo 16 años preso por abusos a los derechos humanos, continúa generando polarización por su herencia familiar y problemas legales pasados.
El legado de Fujimori padre divide al país entre quienes consideran que logró derrotar a los rebeldes maoístas de Sendero Luminoso a fines del siglo pasado y sentar las bases de un auge económico, y los que lo responsabilizan de violaciones a los derechos humanos durante su arremetida contra la guerrilla.
Sánchez, cuya victoria permitiría a la izquierda recuperar terreno en la región, espera poder replicar el triunfo de Castillo apelando a otro gran problema en Perú: la desigualdad y la gran brecha económica entre Lima y las regiones rurales.
El candidato ha propuesto revisar las concesiones mineras, impulsar una reforma para redactar una nueva Constitución en busca de un mayor control estatal en la economía, más inversión en programas sociales y ha prometido aumentar el salario mínimo.
Sus planes han calado en zonas empobrecidas y alejadas en el país, pero han sacudido los mercados financieros por el temor de medidas que podrían afectar la estabilidad macreconómica.
Perú vive desde hace años en constante crisis política, con ocho presidentes desde el 2018 debido a renuncias y destituciones de sus líderes en medio de una pugna de las fuerzas políticas y escándalos de corrupción.
Con información de Reuters
