Un tribunal de Kenia suspendió el martes por otras tres semanas el proyecto de un centro de cuarentena para el ébola de Estados Unidos, cuya instalación ha desencadenado protestas en las que murieron dos personas, y ordenó al Gobierno que haga público su acuerdo con Washington.
La unidad propuesta, con 50 camas, situada en una base aérea en el centro de Kenia y destinada a estadounidenses expuestos al virus en la República Democrática del Congo o Uganda, ha enfurecido a muchos kenianos. Acusan a Estados Unidos de descargar el riesgo sanitario que supone el cuidado de los pacientes.
Un tribunal keniano suspendió de forma temporal el plan la semana pasada en respuesta a una demanda presentada por un grupo de defensa jurídica. Sin embargo, aviones militares de Estados Unidos han seguido transportando personal y equipo en los últimos días, según un funcionario estadounidense y fuentes diplomáticas.
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La jueza del Tribunal Superior de Kenia Patricia Nyaundi dictó el martes una orden que prohíbe al Gobierno keniano tomar cualquier medida para construir o iniciar las operaciones en las instalaciones de la localidad de Nanyuki antes de que se resuelva el caso.
También ordenó al Gobierno que revele todos los acuerdos y protocolos operativos relacionados con las instalaciones en un plazo de siete días y fijó la próxima audiencia para el 23 de junio.
Un funcionario de la Administración estadounidense, que pidió mantenerse en el anonimato, dijo a Reuters que están en contacto con las autoridades kenianas y son optimistas respecto a la posibilidad de resolver las objeciones planteadas.
Cientos de personas se manifestaron el lunes en Nanyuki en contra del plan. El organizador de la protesta, Patrick Wahome, dijo que dos personas murieron por heridas de bala después de que la policía abrió fuego. Una fuente de seguridad también confirmó el fallecimiento de dos personas, pero no especificó la causa de la muerte.
El portavoz de la policía, Michael Muchiri, afirmó que no tenía conocimiento de las muertes.
Con información de Reuters
