La reunión celebrada la semana pasada entre los líderes de las dos mayores economías del mundo puede haber aliviado las tensiones, pero no ha supuesto ningún avance decisivo, dijo el miércoles el secretario general de la ONU, lo que eleva la apuesta para la visita de Xi Jinping a Washington durante este año.
Aunque Xi y el presidente de EEUU, Donald Trump, no acordaron en Pekín prorrogar la frágil tregua comercial que expira en noviembre, Trump elogió profusamente al líder chino y lo invitó a visitar Washington en septiembre.
"Seamos claros, no se logró ningún avance significativo, por lo que la visita del presidente Xi a Washington cobra una enorme importancia", dijo el jefe de las Naciones Unidas, António Guterres, en una rueda de prensa en Tokio.
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La visita de Xi en septiembre coincide con la Asamblea General de la ONU, lo que plantea la posibilidad de que el líder chino se dirija a la asamblea en persona por primera vez desde 2015.
El secretario general de la ONU acogió con satisfacción esa posibilidad, pero no dio indicios de si tales planes estaban en marcha.
Guterres había advertido anteriormente de que la ONU se enfrenta a un "colapso financiero inminente" debido a las cuotas impagadas, en gran parte de EEUU, el principal contribuyente mundial.
Esas deudas, entre los presupuestos de mantenimiento de la paz y los presupuestos ordinarios, ascienden a más de 3.000 millones de dólares, dijo Guterres, y añadió que seguiría insistiendo en que Washington pagara sus cuotas y no pidiera a países como China y Japón que cubrieran el déficit.
Con información de Reuters
