Por Melory Ghazi, Lauren Bacquie y Noemie Olive
PARÍS, 5 mayo - El marido de Narges Mohammadi, la ganadora del Premio Nobel de la Paz actualmente encarcelada en Irán, describió el martes los temores de la familia tras su hospitalización por graves problemas de salud y la negativa de las autoridades a trasladarla a Teherán.
Mohammadi, de 54 años, ganó el Nobel en 2023 mientras se encontraba en prisión por una campaña para promover los derechos de las mujeres y abolir la pena de muerte, y sufrió un infarto la semana pasada.
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"Tenemos mucho miedo porque las enfermedades que padece Narges, como la hipertensión o una embolia pulmonar, podrían causarle la muerte", afirmó su marido, Taghi Rahmani, que vive en París.
"Mantenemos el contacto a través de la familia, de conocidos que tenemos y de su abogado, y ahora mismo es muy difícil. No hay conexión a Internet y recibimos información a través de llamadas telefónicas y otros medios", declaró en una entrevista con Reuters.
La familia de Mohammadi quiere que sea trasladada desde Zanjan, donde cumplía su condena y donde ahora se encuentra hospitalizada, a la capital, donde podría recibir una mejor atención médica.
Rahmani dijo que habló con Mohammadi el martes por la mañana y añadió que las autoridades iraníes habían accedido a mantenerla en el hospital durante una semana.
"Aunque su estado mejore un poco, si la envían de vuelta a prisión, volverá a empeorar y eso es lo que tememos", añadió.
Rahmani dijo que creía que la guerra de Irán había empeorado la situación de Mohammadi, al otorgar un mayor control al ejército.
Las autoridades de seguridad se mostraban reacias a que regresara a la prisión principal de Evin, en Teherán, por si pudiera dedicarse al activismo allí, dijo. "Narges es una activista que, vaya donde vaya, se vuelve activa y, para el sistema represivo, esta actividad se considera una amenaza", afirmó.
Irán cortó la mayor parte del acceso a Internet en el país en enero, mientras las autoridades reprimían las protestas desencadenadas por la inestabilidad económica. Los grupos de derechos humanos han informado de ejecuciones continuadas de personas implicadas en los disturbios.
"Las ejecuciones se están produciendo a la sombra de las noticias relacionadas con la guerra; esta guerra no está trayendo la democracia a Irán. Está empeorando la situación", afirmó.
(Reporete de Melory Ghazi, Lauren Bacquie y Noemie Olive; escrito por Angus McDowall. Editado en español por Javier Leira)
