Un gran incendio forestal en el suroeste de España seguía ardiendo el lunes sin que los bomberos pudieran controlarlo, según informaron las autoridades regionales, mientras que el calor y el viento avivaban otros incendios que arrasaban por todo el país.
Con sucesivas olas de calor que azotan gran parte de Europa, el país mediterráneo se enfrenta a una devastadora temporada estival de incendios forestales, con más de 244.000 hectáreas (603.000 acres) de terreno quemado en 400 incendios en lo que va de año, según estimaciones del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales.
Se trata de una superficie seis veces mayor que la registrada en la misma época del año pasado, mientras que en toda Europa el calor y las sequías récord de este verano —que, según los científicos, se ven agravados por el calentamiento global— han causado estragos en la producción de energía, el transporte marítimo y los sistemas de salud pública.
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BRASAS VOLANTES PROPAGAN LOS INCENDIOS EN TODAS LAS DIRECCIONES
El responsable regional de emergencias de Andalucía, Antonio Sanz, declaró a los periodistas que extinguir el incendio en el suroeste del país, en los alrededores de la localidad medieval de Niebla, era como una "carrera de obstáculos de larga distancia" y que se esperaba que durara varios días.
Ya ha afectado a una superficie de casi 20 000 hectáreas.
Añadió que la combinación de ráfagas de viento, el terreno accidentado de la zona y los fenómenos convectivos que generan nubes de fuego estaba dispersando las brasas volantes en todas direcciones, lo que provocaba la aparición de incendios secundarios.
Casi 500 personas han sido evacuadas de la zona mientras se evalúan nuevas medidas de precaución, señaló Sanz.
Otros incendios forestales seguían activos en la provincia central de Segovia y en Castellón, al este.
En Segovia, un incendio que se inició el sábado al incendiarse un vehículo en una autopista obligó a 176 habitantes de dos localidades a abandonar sus hogares, ya que se propagó rápidamente por los pastos circundantes.
Las autoridades locales afirmaron el lunes que la situación estaba mejorando tras el aumento de la humedad durante la noche, pero que la gran cantidad de árboles podría complicar las labores de extinción.
Otro incendio en Tírig, en Castellón, que hasta el momento ha arrasado unas 800 hectáreas y ha provocado la evacuación de 900 personas, seguía activo, pero estaba a punto de estabilizarse tras unas condiciones meteorológicas "muy favorables" durante la noche, según el Gobierno de la Comunidad Valenciana.
(Reportaje de David Latona; edición de Andrei Khalip y David Holmes, Editado en español por Juana Casas )
