Se espera que la Administración Trump anuncie este miércoles la presentación de cargos penales contra el expresidente cubano Raúl Castro, una medida que supondría una intensificación de la campaña de presión de Washington contra el Gobierno comunista de la isla caribeña.
Se prevé que los cargos contra Castro, de 94 años, se basen en un incidente ocurrido en 1996 en el que aviones cubanos derribaron aeronaves operadas por un grupo de exiliados cubanos, según informó la semana pasada a Reuters un funcionario del Departamento de Justicia de Estados Unidos bajo condición de anonimato.
La Fiscalía de Miami tiene previsto celebrar un acto a partir de las 13:00 hora local (1700 GMT) para rendir homenaje a las víctimas del incidente. El Departamento de Justicia dijo el martes que haría un anuncio coincidiendo con la ceremonia, pero no proporcionó detalles al respecto.
Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.
El presidente Donald Trump ha estado buscando un cambio de régimen en Cuba, donde los comunistas llevan en el poder desde que el difunto hermano de Raúl Castro, Fidel Castro, lideró una revolución en 1959.
Estados Unidos impuso de facto un bloqueo a la isla amenazando con sanciones a los países que le suministran combustible, lo que ha provocado cortes de electricidad y asestado golpes a su ya frágil economía.
Cuba aún no se ha pronunciado directamente sobre la amenaza de acusación, aunque el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, expresó su desafío en declaraciones públicas el 15 de mayo.
"Pese al bloqueo (estadounidense), las sanciones y las amenazas del uso de la fuerza, Cuba sigue construyendo su camino soberano hacia el desarrollo socialista", dijo Rodríguez.
HERMANOS AL RESCATE
Nacido en 1931, Raúl Castro fue una figura clave junto a su hermano mayor en la guerra de guerrillas que derrocó al dictador Fulgencio Batista, respaldado por Estados Unidos.
Raúl ayudó a repeler la invasión de la bahía de Cochinos organizada por Estados Unidos en 1961 y ocupó el cargo de ministro de Defensa durante décadas. Sucedió a su hermano como presidente y sigue siendo una poderosa figura entre los bastidores de la política cubana.
Raúl Castro era ministro de Defensa en el momento del incidente de 1996.
Los dos pequeños aviones que fueron derribados eran pilotados por Hermanos al Rescate, un grupo de pilotos exiliados cubanos con sede en Miami. Los cuatro hombres a bordo fallecieron.
El grupo decía que su misión era rastrear el estrecho de Florida en busca de balseros cubanos que huían de la isla, y volaba habitualmente cerca de la costa cubana.
El Gobierno cubano ha argumentado que el ataque fue una respuesta legítima a la intrusión de los aviones en el espacio aéreo cubano. Fidel Castro afirmó que el ejército cubano había actuado siguiendo la orden de derribar los aviones que entraran en el espacio aéreo cubano. Fidel dijo que su hermano no dio una orden específica de derribar los aviones.
Estados Unidos condenó el ataque e impuso sanciones, pero no presentó cargos penales contra ninguno de los hermanos Castro. El Departamento de Justicia acusó a tres oficiales militares cubanos en 2003, pero nunca fueron extraditados.
La Organización de Aviación Civil Internacional concluyó posteriormente que el derribo tuvo lugar sobre aguas internacionales.
TRUMP DICE QUE CUBA "ES LA SIGUIENTE"
La presentación de una causa penal contra un adversario de Estados Unidos como Castro recordaría la anterior acusación por tráfico de drogas contra el expresidente venezolano encarcelado Nicolás Maduro, aliado de La Habana.
La Administración Trump citó esa acusación como justificación de la incursión del 3 de enero en Caracas por parte del ejército estadounidense, en la que Maduro fue capturado y trasladado a Nueva York para responder a los cargos. Se ha declarado inocente.
Trump afirma que el Gobierno comunista de Cuba es corrupto y, en marzo, lanzó la amenaza de que Cuba "es la siguiente" después de Venezuela.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, dijo el lunes que cualquier acción militar estadounidense contra Cuba provocaría un "baño de sangre" y que la isla no representa una amenaza.
Con información de Reuters
