Estados Unidos e Irán mantenían el jueves posiciones opuestas respecto a las reservas de uranio de Teherán y los controles en el estrecho de Ormuz, aunque el secretario de Estado Marco Rubio afirmó que se habían observado "algunos signos positivos" en las conversaciones.
El presidente Donald Trump afirmó que Estados Unidos acabará recuperando las reservas de uranio altamente enriquecido de Irán, que Washington cree que están destinadas a la fabricación de armas nucleares, aunque la república islámica sostiene que su uso es exclusivamente con fines pacíficos.
"Lo conseguiremos. No lo necesitamos, no lo queremos. Probablemente lo destruiremos después de conseguirlo, pero no vamos a dejar que se lo queden", dijo Trump a periodistas en la Casa Blanca.
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Rubio declaró a periodistas que una solución diplomática sería inviable si Teherán implementara un sistema de peaje en el estrecho de Ormuz. Sin embargo, añadió que se habían producido algunos avances en las negociaciones.
"Hay algunas señales positivas", dijo Rubio. "No quiero ser demasiado optimista (...) Así que veamos qué ocurre en los próximos días".
Los precios del petróleo sufrieron fuertes altibajos en una sesión volátil el jueves, cayendo ante las perspectivas inciertas de una resolución del conflicto tras haber subido con fuerza.
Dos fuentes iraníes de alto rango comunicaron a Reuters, antes de las declaraciones de Trump, que el líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, había emitido una directiva según la cual el uranio no debía enviarse al extranjero.
Trump también arremetió contra las intenciones de Teherán de cobrar peajes por el uso del estrecho de Ormuz, por donde transitaba una quinta parte del petróleo y el gas natural del mundo antes de la guerra.
"Queremos que esté abierto, queremos que sea libre. No queremos peajes", afirmó. "Es una vía navegable internacional".
Trump ha declarado que está dispuesto a reanudar los ataques contra Irán, que Estados Unidos e Israel lanzaron por primera vez a finales de febrero, si no obtiene las "respuestas adecuadas" de los dirigentes iraníes.
La Guardia Revolucionaria de Irán ha advertido que nuevos ataques provocarían represalias más allá de su región.
POCOS AVANCES EN LAS NEGOCIACIONES
Aunque las negociaciones para poner fin a la guerra parecen haber avanzado poco en las seis semanas transcurridas desde que entró en vigor un frágil alto el fuego, un mediador clave, el jefe del Ejército de Pakistán, Asim Munir, podría dirigirse a Teherán el jueves para mantener nuevas conversaciones, informaron tres fuentes a Reuters.
"Estamos hablando con los distintos grupos de Irán para agilizar la comunicación y que las cosas cobren impulso", dijo una de las fuentes. "La agotada paciencia de Trump es motivo de preocupación, pero estamos trabajando en el ritmo al que se transmiten los mensajes de cada parte".
El estancamiento ha causado estragos en la economía mundial, principalmente debido al impacto inflacionario de los altos precios del petróleo.
Trump se enfrenta a presiones internas de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre, con un índice de aprobación cercano a su nivel más bajo desde que regresó a la Casa Blanca el año pasado, y el aumento de los precios del combustible es un factor importante en ello.
Teherán presentó esta semana su última oferta a Estados Unidos. Las descripciones de Teherán sugieren que repite en gran medida los términos que Trump rechazó anteriormente, incluidas las demandas de control del estrecho de Ormuz, la indemnización por daños de guerra, el levantamiento de las sanciones, la liberación de los activos congelados y el retiro de tropas.
El viceministro de Asuntos Exteriores de Irán reiteró el jueves las reivindicaciones de Teherán sobre la soberanía del estrecho, afirmando que la agresión de Estados Unidos, Israel y algunos Estados de la región había alterado fundamentalmente la seguridad en la vía navegable.
En un comentario jurídico, Kazem Gharibabadi afirmó que Irán podría adoptar "medidas prácticas y proporcionadas" para proteger su seguridad y la seguridad marítima, citando el derecho internacional.
La Agencia Internacional de la Energía afirma que el conflicto ha provocado la peor crisis energética del mundo, y el jueves advirtió de que el pico de la demanda de combustible en el verano boreal, unido a la falta de nuevos suministros procedentes de Oriente Medio, significa que el mercado podría entrar en la "zona roja" en julio y agosto.
Algunos buques logran transitar por el estrecho, pero son solo unos pocos en comparación con los 125-140 pasajes diarios que se registraban antes de la guerra.
La agencia de noticias iraní IRNA informó que 31 buques habían atravesado el estrecho en las últimas 24 horas en coordinación con la Armada iraní.
Irán afirmó que su objetivo era reabrir el estrecho a los países amigos que acaten sus condiciones, que podrían incluir el pago de tasas.
"Si siguieran adelante con eso, haría inviable un acuerdo diplomático. Por lo tanto, si intentaran hacerlo, sería una amenaza para el mundo y es completamente ilegal", afirmó Rubio.
Trump y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirman que sus objetivos bélicos eran frenar el apoyo de Irán a las milicias regionales, desmantelar su programa nuclear, destruir su capacidad de misiles y facilitar a los iraníes el derrocamiento de sus gobernantes.
Pero Irán ha conservado hasta ahora sus reservas de uranio enriquecido casi apto para armas, así como su capacidad para amenazar a sus vecinos con misiles, drones y milicias aliadas.
Con información de Reuters
