Según un informe de la consultora Politiké, basado en datos del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC), la provincia de Formosa registró un crecimiento acumulado del 14,5% en el salario real del sector de la construcción para diciembre de 2025. Esto la ubica como la segunda jurisdicción del país con el mayor aumento salarial en esta industria, reflejando un impulso significativo para los trabajadores locales.
Al analizar los puestos de trabajo registrados en la construcción durante diciembre de 2025, se observó que Formosa registró un crecimiento interanual del 3,4%, posicionándose como la provincia con mayor aumento de empleo en el sector dentro del Noreste argentino.
En un país donde la mayoría de las jurisdicciones registran caídas en el sector de la construcción, Formosa muestra el crecimiento y consolida su posición como referente en empleo y salarios dentro de la industria.
Según datos del sitio oficial Presupuesto Abierto del Gobierno de Argentina y estimaciones poblacionales del INDEC, la consultora señaló que Formosa se mantiene en 2026 como una de las provincias que menos recursos nacionales recibe por habitante.
En contraposición, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) lidera el ranking, siendo la jurisdicción que mayor cantidad de recursos percibe por habitante, evidenciando la marcada asimetría con el resto del país.
Industria manufacturera: claves del desarrollo económico local
Por otro lado, el informe del INDEC sobre la Encuesta de Tendencias de Negocios de la Industria Manufacturera correspondiente al período febrero–abril de 2026 revela un panorama de expectativas contractivas, con predominio de respuestas que anticipan balances mayormente negativos en el sector.
Durante el período analizado, las expectativas sobre el volumen de producción muestran una tendencia desfavorable: el 21,7% de las empresas prevé una disminución en su actividad, mientras que solo el 17,6% espera un incremento, en la que dio como resultado un balance negativo de -4,1%.
Este resultado refleja una percepción de estancamiento con sesgo contractivo, advirtieron. La principal causa señalada es la caída en las ventas de productos nacionales, atribuida principalmente a la insuficiencia de la demanda interna (53,5%), fenómeno asociado al mayor consumo de productos importados (11,7%) y a la persistente incertidumbre económica (5,7%).
A su vez, este escenario se ve agravado por un contexto financiero adverso, con un balance negativo de -12,6%, junto con dificultades de acceso al crédito señaladas por el 34,4% de las PYMES. Estas restricciones limitan las posibilidades de inversión en tecnología y modernización productiva, lo que afecta la competitividad de los productos nacionales frente a los precios internacionales.
En este contexto, el 52,4% de las empresas considera que su cartera de pedidos está por debajo del nivel normal, mientras que apenas el 2,6% la ubica por encima, lo que arrojó un balance negativo de -49,8%.
Al analizar la producción industrial pyme, la consultora Politiké señaló que en enero de 2026 se registró una caída interanual del 7,3%, así se acumula ocho meses consecutivos de descenso. La comparación intermensual también muestra una contracción del 1,5%.
En cuanto al desempeño por rubros, la mayoría presentó caídas, siendo los más afectados: químicos y plásticos (-9,5%), alimentos y bebidas (-9,4%), y metal, maquinaria y equipo, y material de transporte (-7,9%).
