Los máximos dirigentes de China se comprometieron el martes a reforzar la seguridad energética del país y a hacer frente a las crisis externas mediante la continuación de una política de rápido desarrollo tecnológico y un mayor control de las cadenas de suministro, con el fin de fortalecer la autosuficiencia económica.
Según la agencia estatal de noticias Xinhua, el Politburó, máximo órgano de decisión del Partido Comunista en el poder, dijo que la economía ha tenido un comienzo de año mejor de lo esperado.
El comunicado publicado por Xinhua no mencionó la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, pero afirmó: "Debemos responder de forma sistemática a las crisis y los retos externos, mejorar los niveles de garantía de seguridad de los recursos energéticos y contrarrestar diversas incertidumbres con la certeza de un desarrollo de alta calidad".
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La expresión "desarrollo de alta calidad" se refiere a la búsqueda del progreso científico y tecnológico con el objetivo de situar a China en un nivel superior en la escala de valor añadido.
La economía china creció un 5,0% en el primer trimestre, situándose en el extremo superior de su rango objetivo para todo el año, que oscila entre el 4,5% y el 5,0%, lo que demuestra una mayor resiliencia que la mayoría de las demás economías ante las perturbaciones energéticas y de las materias primas causadas por la guerra en Irán.
Analistas afirman que las amplias reservas de petróleo, el uso intensivo del carbón y la elevada adopción de la energía solar, eólica y de los vehículos eléctricos han dado a China mejores posibilidades de capear el cierre del estrecho de Ormuz que a muchas economías europeas o asiáticas.
Sin embargo, China no es inmune a las repercusiones del conflicto.
La escalada de los precios de la energía y las materias primas amenaza con disparar los costos de producción y reducir los márgenes, ya de por sí escasos, de las fábricas que dan empleo a cientos de millones de personas. Además, el impacto económico que sufren otros países podría frenar la demanda de exportaciones chinas.
Los envíos crecieron solo un 2,5% el mes pasado, lo que supone una fuerte desaceleración respecto al 21,8% registrado en el periodo de enero a febrero.
Con información de Reuters
