La provincia de Formosa alberga uno de los ecosistemas más impactantes de Sudamérica: el Bañado La Estrella. Este humedal que durante las épocas de crecida alcanza cerca de 400.000 hectáreas y se posiciona como el segundo más grande de Argentina, se transformó en uno de los paisajes más hermosos del país.
Estos son dominados por los característicos champales y su extraordinaria biodiversidad lo convierten en un destino cada vez más elegido por amantes de la naturaleza, el ecoturismo y la fotografía de fauna. Entre los grandes atractivos del lugar sobresale la curiyú o anaconda amarilla (Eunectes notaeus), considerada la serpiente más grande que habita en Argentina.
Conocida en guaraní como "mbói kurijú", es una de las especies más representativas de los humedales del Gran Chaco y uno de los principales motivos por los que visitantes de distintos puntos del país llegan hasta el Bañado La Estrella. Las hembras de esta especie pueden alcanzar entre 2,5 y 4 metros de longitud y superar los 40 kilogramos de peso.
Aunque existen registros históricos de ejemplares aún más grandes, los especialistas destacan que se trata de una serpiente que no representa peligro para las personas y que suele evitar el contacto humano.
La anaconda amarilla: especie emblemática del humedal
Su coloración amarillo parduzca, cubierta por manchas y rosetas negras, le permite camuflarse con facilidad entre la vegetación acuática. Habita lagunas, esteros, arroyos y sectores inundados, donde puede observarse que descansan entre camalotes, que se desplazan por los canales o escondida entre ramas cercanas al agua.
Por sus hábitos y capacidad de ocultamiento, los guías locales cumplen un papel fundamental durante las excursiones, que ayudan a identificar ejemplares que muchas veces pasan inadvertidos para los visitantes.Además de la anaconda amarilla, el Bañado La Estrella alberga una enorme variedad de especies.
Entre ellas se encuentran el jabirú, la cigüeña más grande del continente americano; el yacaré overo y el yacaré negro; el aguará guazú, considerado el cánido más grande de Sudamérica; el ciervo de los pantanos y la llamativa espátula rosada.
Un santuario de biodiversidad en el corazón de Formosa
El humedal también es reconocido como uno de los mejores destinos del país para el avistaje de aves, con más de 300 especies registradas. Durante las recorridas es habitual encontrar carpinchos, osos hormigueros, lobitos de río y escuchar el característico sonido de los monos aulladores al caer la tarde.
Los accesos principales al Bañado La Estrella se encuentran sobre la Ruta Provincial 28, y los puntos de partida más utilizados por los visitantes son Las Lomitas, Fortín La Soledad y el paraje El Vertedero. Entre mayo y septiembre se registra la mejor época para recorrer el humedal, cuando las temperaturas son más agradables y las condiciones de navegación resultan ideales.
Los paseos en piragua, los safaris fotográficos al amanecer y las experiencias de astrofotografía bajo los cielos del oeste formoseño completan una propuesta que posiciona al Bañado La Estrella como una de las joyas naturales y turísticas más importantes de la provincia y de toda la región.
